Teniendo en cuenta el escrito anterior «Como arcilla (parte 10): y vio que era bueno y lo bendijo» te comparto la historia de Samuelita, una ovejita que hice con arcilla. Fue un reto porque era la primera vez que aplicaba sola, lo que me enseñaron para trabajar con arcilla, eran tantas las ganas de hacerlo que…
Autor: paulicastros
Como arcilla (10): y vio que era bueno y lo bendijo
Eres bueno, en gran manera eres bueno. Hoy quería compartir algo bonito que salto a mis ojos mientras leía, hace poco, Génesis 1: «cada vez que Dios terminaba algo, decía que le parecía bueno y lo bendecía«, el gran creador decía que era bueno, no que era perfecto, y luego, cuando terminó de crearlo todo,…
Como arcilla (parte 9): Nadie es lo suficientemente renuente para evitar ser moldeado por el alfarero de alfareros
Sin duda necesitamos ser moldeados, ¡claro que sí!, y en más de una ocasión; no somos obras terminadas como piedras duras renuentes al cambio; pues aun las piedras más duras van cambiando de forma con: la fuerza del agua, el roce de sus vecinos y los hitos del imparable tiempo. Algo precioso, es que el…
Como arcilla (parte 8): Protección
Cada proceso que termina el alfarero lo «sella», como poniendo el barniz o la resina. Se ha concentrado tanto en cada etapa del proceso que solo falta poner una capa de barniz para: fijar las formas que ha moldeado; proteger la obra para que no se ensucie y pueda limpiarse más fácilmente cuando sea necesario;…
Como arcilla (parte 7): pintura
Poner color a la obra puede dar temor, pero cuando se hace con amor, como si fuera un regalo para alguien importante, se hace con cuidado, pero se hace. He aprendido que cada pintor tiene su «grafía» con los pinceles, es decir que sus trazos son característicos de quien los hizo, y así mismo como…
Como arcilla (parte 6): moldeando en lo incomodo
Suele ser más fácil tomar la lija para arreglar las partes más grandes, suele ser más rápido pulir lo que se hace más evidente al tacto y a la vista cuando vemos o tocamos la obra; pero ¿y aquello que está entre los huecos, en los espacios donde es un poco más complicado llegar con…
Como arcilla (parte 5): lijar, pulir
Pulir para quitar las asperezas, lo que sobra y lo que podría lastimar aunque sea levemente rozado. En este momento, es posible dar forma definitiva a algunas partes muy pequeñas (lo que se haya podido dificultar con la arcilla tan humedecida), de emparejar superficies extensas, de suavizar la obra, de hacerla menos agresiva al tacto;…
Como arcilla (parte 4): Tiempo de espera
Hay varios momentos de espera, (¿esperar?, sí, no es inmediato, el proceso de moldeado y creación no es inmediato), de darle literalmente tiempo al tiempo; por ejemplo: Esperar para ver la idea como una forma tangible y visible, fuera de nuestras ideas, más allá de nuestros pensamientos; Tiempo de moldear cada parte, con paciencia, sin…
Como arcilla. (parte 3) Las primeras herramientas
Nuestras manos bastan como las herramientas para trabajar la arcilla. Sean largas, delgadas, fuertes, acolchadas como nubes, huesudas, con formas casi perfectas según los críticos de métrica belleza, o simplemente con formas y tamaños únicos y diferentes… Hoy, una vez más agradezco a Dios por las mías, tienen una forma única (fijo estarás tratando de…
Como arcilla. (parte 2) El elemento fundamental
¿Cómo se trabaja la arcilla? Como decía en un escrito anterior (haz click para verlo), los materiales son pocos y sencillos, y nuestras manos bastan como herramientas, por lo general. Hay un elemento fundamental, que sin él, no podría trabajarse fácilmente la arcilla: el agua. Es necesaria la hidratación para que mientras se trabaja el…
Como arcilla (parte 1)
Hace unas semanas aprendí a trabajar con arcilla (perdón por hablar de mis experiencias, pero es la manera como yo entiendo y puedo explicar a otros). He oído que a muchos no les gusta «ensuciarse las manos», pues este era mi caso, si había herramientas para trabajar y ensuciarlas, era mejor que hacerlo con mis…
¿Cuál es el maná que levanta nuestra queja?
Creo que todos hemos oído alguna vez la palabra «maná», como ese alimento que Dios dio a su pueblo cuando iba por el desierto, luego de haber salido de la esclavitud de Egipto. ¿Pero esto hoy sigue sucediendo?, creo que sí. Si lees Números 11:1-9, verás que el pueblo que no tenía comida en un…