«De lo que se tiene… Se suele entregar», por esto esta semana sigo hablando del «olor que exhalamos para trascender».
La fatiga suele ser para agotar, pero como oí hace unos días en la voz de un pastor: si estamos cansados, entonces posiblemente entregaremos «cansancio». Si estamos agotados, podríamos entregar algo de alegría, gozo, paz…pero podría haber olor a fatiga o cansancio, verdad?, esto se puede percibir, cuando alguien está cansado de entregar, o que está cansado y ha está, se ve agotado, verdad?
En unas clases de deportes escuchaba a los entrenadores decir: cada uno a su propio ritmo, cada uno a su resistencia; no se fije en lo que hace el de al lado, concéntrese en su ejercicio, aprenda y vaya hasta donde su cuerpo pueda llegar, exíjase pero no se compare.
Y en algunas conversaciones más, y en pensamientos individuales, entendía que muchas veces estamos cansados porque estamos corriendo carreras propias o ajenas, que suelen ser únicamente imaginadas.
Carreras propias, porque pueden ser inventadas, creemos que debemos ir por ese carril, pero a veces podríamos estar equivocados, y por esto estamos tan «agotados». O ir encierra dirección, pero no ser por ahí… Carreras tan propias que suelen ser casi como inventadas, en escenarios solitarios, Dios nos acompaña pero no es por ahí…
Cuando escribo carreras ajenas, es porque nos metemos en el carril del otro, y a veces nos parece estar corriendo por él… Pero no es nuestro llamado, no es donde debemos estar… A lo mejor ni él otro debe estar corriendo ahí, pero por necios nos empeñamos e andar por ahí.
Correr carreras imaginadas, es como estar compitiendo sin competencia alrededor, es como estar solo, no hay nadie más que personas imaginarias alrededor, ese discurso de ser mejor que, más que, etc., se ha incrustado en los parámetros de la cotidianidad, ¿pero quién define los parámetros y las medidas de comparación?
- «Tengo que ser mejor»
- «No me pueden ver: débil, dudosos, equivocado…»
- «No dejar para después»
- Nooo … No… No
¿Pero quién nos metió esas ideas en la cabeza, de comparación o constante demostración?
Al oír a los instructores del gimnasio decir: fíjese en usted, no vea al compañero alrededor; entendí algo que leía de una persona que decía ser deportista y psicóloga en una red social, lo parafraseo:
«Dejar de demostrar nos lleva a más libertad, libertad para aprender y para crecer. Hacer deporte para aprender, nos permite disfrutar más el momento, dejar la ansiedad y el miedo al error, porque al querer demostrar no se toman riesgos, no se quiere fallar para no decepcionar. Cuando jugamos para aprender, nos enfocamos en mejorar, no en «impresionar», seguimos creciendo porque estamos aprendiendo.»
Si has practicado algún deporte, o has hecho algo nuevo así sea un color diferente en un texto, un condimento nuevo, etc., (sencillo, piensa en lo sencillo), si temes no te arriesgas, y difícilmente puedes aprender, porque la comida, el cuadro, el informe, la sentadilla, el peso… Lo que sea: «debe quedar siempre perfecto»… Pero como decían los instructores esta semana: enfócate en tu capacidad, no veas a los demás, y así aprendí más del movimiento, de algunos estiramientos o ejercicios… Deje de ver un poco a los demás.
O por ejemplo en un almuerzo en estos días: de las salsas de mora y uchuva (que trajeron con el postre) las probamos con la carne, luego con un sorbo de café, y hasta con el puré. Hicimos mezclas que nos permitieron descubrir sabores, y sin importar lo que pensaran los comensales alrededor, disfrutamos tanto ese almuerzo que descubrimos sabores nuevos, texturas, aprendimos, ¿y qué tal si probabamos y no nos gustaba?, la respuesta es «pues aprendimos que no nos gustó».
Claro, no digo que debamos probar de todo, sin importar lo demás: porque lo que he escrito hace unos días:
¿Es lícito?, ¿me conviene?, ¿me edifica? Leyendo 1 Corintios (ver en este link)
Pienso que aprender, suele edificar, y para esto, pensar en carreras establecidas por Papá Dios, suele ser algo que siempre ha de convenir. Las creencias es lo que nos hacen responder si es lícito, si nos conviene y si nos edifica. En mi caso, mis creencias están fundamentadas en Dios (que es Padre, que es Hijo y es también el Santo Espíritu).
Dios nos permita entender: qué carreras correr, para que sean propias (no de otros), y que sean reales de la vida real de Papá Dios, no de nuestros imaginarios de imaginada perfección.
Jesús, Señor, hermano mayor… Fuiste maestro de muchos, enséñanos en estos días, antes de acostarnos y al levantarnos, cuál es el carril para correr la BUENA BATALLA DE LA FE, EL AMOR Y VIDA EN LOS PLANES DE BIENESTAR DE PAPITO DIOS.
Pelea la buena batalla por la fe verdadera. Aférrate a la vida eterna a la que Dios te llamó y que declaraste tan bien delante de muchos testigos.» – dijo Pablo a Timoteo-. 1 Tim 6:12 (versión NTV)
¿Cuál es la meta?, ¿es una carrera inventada o de esas que parece que se corren contra el viento, hay fatiga, y parece que ni si quiera hay una meta, será una carrera propia e imaginaria?
«Yo, por mi parte, no corro a ciegas ni peleo como si estuviera dando golpes al aire.», -dijo Pablo a los de Corinto-. 1 Cr 9:26 (versión: DHH)

«Yo sé los planes que tengo para ustedes, planes para su BIENESTAR, y no para su mal, a fin de darles un futuro lleno de esperanza. Yo, el Señor, lo afirmó.» Jeremías 29:11 (versión DHH)
Y si la rendición de cuentas suele ser personal, ¿por qué dejamos a los pensamientos pensar por los demás, o comparar cada actividad?, ¿qué queremos aprender que nos pueda convenir y edificar?
Corramos carreras que sean las que corresponden, las que nos convengan y que nos edifiquen. Podría haber fatiga, pero de seguro en la carrera de la vida, podremos encontrar para beber agua de la fuente que nos da vida:
«pero el que beba del agua que yo le daré no volverá a tener sed jamás, sino que dentro de él esa agua se convertirá en un manantial del que brotará vida eterna.», dijo Jesús. Juan 4:14 (versión NVI)
Gracias Pau este escrito esta excelente y de gran enseñanza para recordarnos a nosotros mismos que debemos correr lo nuestro con los talentos que Dios nos regalo y probar en lo que creemos que es bueno para nosotros y que le hará bien a los que están a nuestro alrededor. Un abrazo 🤗
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