Decisiones muy simples que desvían el plan, ¿el plan de?

Desde siempre se escucha: decida pensando si le conviene, si eso es bueno, si es lo correcto; pero hace poco leí una palabra de un versículo que me dejo pensando en algo más para elegir y decidir:

Todo es lícito, pero No Todo conviene, todo es Lícito, pero No Todo edifica (1 carta a los corintios: 10:23)

¿Conviene y EDIFICA? Entonces esta palabra «edifica», me empezó a hacer meditar (masticar), esta reflexión.

Algo podría ser «bueno/conveniente», y además edificar. Conviene… Hacer aquello que conviene y EDIFICA o decidir en ocasiones, aquello que ni suma o aún peor, perjudica.

Comer algo, conviene porque quita el hambre, ¿pero edifica?

Como en esta imagen: lo alto lo da el cimiento, la resistencia la dan los materiales, y la preservación la dará el cuidado, y en caso de ser necesario se podría requerir una redención o restauración, al tiempo pasar. Ir al lugar para comprar, comprar la opción para pintar, elegir los colores para utilizar, determinar cómo los vamos usar… Pequeñas decisiones, que si se cambian, podrían desviar el plan (había altura deseada, había una intención en lo que se quería plasmar… Decisiones muy simples, que hubiesen cambiado el plan.

Saber si algo lícito, es conveniente y EDIFICANTE, depende de los fundamentos de la persona, de los valores, las creencias, los pensamientos, la historia. Para saber si conviene, y aún más importante si es algo que Edifica, da estabilidad, fortaleza, templanza y muchísima paz.

Un ejemplo, quedarse con vueltas de más, conviene y hasta edifica porque aumenta el dinero disponible, pero no es lícito, por eso saber cuáles son los fundamentos para saber si EDIFICA, es algo primordial.

A veces tomamos pequeñas decisiones que cambian el momento, el plan era servir en un lugar, por ejemplo (desde la profesión que se tiene, o la actividad que desarrollará), pero no se quiso continuar, el reto se hizo grande, el proyecto no se realizó, entonces el plan cambió.

O por ver más series en televisión, o levantarse a revisar lo que sucedió (en el mundo a través de las redes sociales), en vez de saludar a Papá Dios, decirle buen día al Señor, o pedir dirección al Espíritu Santo de Dios; esto hace la mayoría de veces que el plan tenga que cambiar: hay afanes, hay cansancio, quizás el versículo para meditar en ese día o antes de descansar, era como un remo para lo que sucedería el día…Pero pequeñas decisiones cambiaron el plan, y se hizo algo lícito, que convenía, pero a lo mejor poco iba a edificar…

Edificar, la mayoría de veces dudamos que algo sencillo pueda edificar, como: dormir más, comer mejor, soltar el celular, saludar, orar, hablar con Papá, frenar y pedir consejo al Paracleto Consejero (Esp. Santo), finalmente las decisiones que tomemos podrán hacernos seguir «algún plan», entonces mejor que sea el Plan de Papá. Aunque haya consejos de parar algo, o de iniciar algo, preguntar a Papá, siempre suele facilitar el CAMINO QUE ES LÍCITO, NOS CONVIENE Y NOS LLEGA A EDIFICAR.

Sobre arena o sobre roca, ¿cómo queremos nuestra vida edificar, para ejecutar el plan?

¿SOBRE ARENA, SOBRE ROCA?, si hay roca, siempre se puede Restaurar, Redimir, Encaminar…

Un comentario Agrega el tuyo

Deja un comentario