Espero que con las 4 partes que ya he compartido de esta historia, hayas podido arrancar algunas hojas, o estés encontrando las herramientas adecuadas para la poda, o que si no es tiempo de poda ni de tala, pueda serte útil esta sencilla historia para algún momento en en tu historia.
Algunas personas que me han compartido sus «interpretaciones o aprendizajes o puntos de vista luego de leer algunas partes», han enriquecido bastante esta historia. Para quien envía un escrito, es grato ver cómo se recibe lo que ha escrito. A veces una es la idea al iniciar, pero otra es la historia que se va plasmando porque puede que mientras se avanza en las letras, el rumbo vaya cambiando línea a línea, hasta que algo termina con un punto final; además cuando es leído por otros y esa persona según sus circunstancias interpreta y filtra lo que lee, la historia puede volver a cambiar.
Es lo hermoso de escribir, compartir y recibir; gracias a los que leen y comparten lo que entienden o lo que sucede con lo que alguna de las personas llama cada vez que lee: las semillas que les comparto, muchas gracias por sus comentarios.


El quinteto de pinos, se convirtió en un elemento que no permitía ver lo que estaba detrás, era precioso, el quinteto de pinos, estuvo allí en ese lugar durante un largo tiempo, pero el cambio, las circunstancias y por la solicitud de algunos vecinos que estaban en riesgo, los pinos ahora ya no están. El cambio fue sorprendente, la visión cambio, la luz ahora es mayor, la VISTA SE AMPLIÓ, LO QUE ESTABA ATRÁS AHORA SÍ SE PUEDE OBSERVAR.
A veces, algunos elementos los podemos dejar de ver porque es necesario, porque se talaron, se podaron, etc., pero lo que sí sé que sucede es que cuando algo, a veces, deja de estar, simplemente «no estará más»: un objeto, alguna persona, algún amigo, algún trabajo, algo, algo que se va, cambia porque se poda o porque ya no estará más. Aunque en ocasiones podría ser algo también circunstancial y podría volver a estar.
Hay etapas en las que es necesario que algunas situaciones sean «cambiadas para otros», y de alguna manera eso nos «implica a nosotros» (como el quinteto que tenía en riesgo la seguridad de algunos vecinos). Es necesario que los cambios (para ampliar la visión de nuestros planes) se den, que podamos ampliar lo que pensamos, porque el amor de Papá es más alto, sus planes son más grandes que los nuestros, porque sus Planes son de Bien y no de mal. Está escrito que:
«Yo sé los planes que tengo para ustedes, planes para su bienestar y no para su mal, a fin de darles un futuro lleno de esperanza. Yo, el Señor, lo afirmo.»
Jeremías 29:11 – (DHH)
- «Porque mis pensamientos no son los de ustedes ni sus caminos son los míos», afirma el Señor.» Isaías 55:8 (NVI)
- «Pues así como los cielos están más altos que la tierra, así mis caminos están más altos que sus caminos y mis pensamientos, más altos que sus pensamientos.» Isaías 55:9 (NTV)
Entonces, podar es NECESARIO PARA AUMENTAR LA VISIÓN. Cuando podamos (quitamos) eso que está seco, lo que está creciendo como maleza, lo que está afectando a los demás o a nosotros mismos, etc.; cambia la realidad, podemos ver algo diferente, encontramos circunstancias inesperadas, a veces soltar algo que era una «rama», puede ser algo bueno para ver todo lo demás.
En las fotos se ven más personas que estaban ayudando al que podaba desde la cima, y es porque es necesario que haya más, cada uno en su tarea y labor. Algunos definen qué hacer, otros lo hacen, y otros ayudan a ordenar y posiblemente a recoger. Pero esto será para la sexta parte de Así es el amor de Papá; porque no basta con podar o talar, también es necesario ordenar y empezar!
Lo que se quitó pudo haber sido «bueno», pero ya paso, pongamos los ojos en el que es el camino, lo que vendrá… Podría ser algo mucho mejor!, además así podremos aprender muchas más cosas, que estar estáticos como árboles «plantados». Somos HIJOS, de Papá Dios, estamos vivos y llamados a movernos y transformar.
La quinta parte nos permite entender «La bendición de una nueva vista, una nueva visión, porque esta es una nueva «pro-VISION», hacia la mayor Visión. Los planes de Papá Dios, son más altos, más que por la grandeza del éxito que podemos pensar, es porque en él algo más… SIEMPRE HABRÁ.




