Alto, no te exijas más hasta el agotamiento mental.
Para avanzar, se ha normalizado el agotamiento, pero… Calma, frena, ¿hasta dónde?, ¿hasta cuándo?
El contentamiento, va acompañado del agradecimiento, Pablo escribió que HABÍA APRENDIDO A ESTAR CONTENTO / SATISFECHO / A «BASTARSE», con lo que tenía en cada circunstancia (mucho o poco). No habla de resignación, pues considero que la resignación está llena de amargura; habla de CONTENTAMIENTO, SATISFACCIÓN, «BASTARSE»… ADAPTACIÓN. Y aclara algo importante que no había visto antes: es algo que APRENDIÓ.
Filipenses 4:11
No lo digo porque yo esté necesitado, pues he aprendido a contentarme con lo que tengo. (DHH)
No lo digo porque esté necesitado, pues he aprendido a estar satisfecho con lo que tengo. (TLA)
No que hable porque tenga escasez, pues he aprendido a contentarme cualquiera que sea mi situación. // Y no es la necesidad lo que me hace hablar así, pues he aprendido a bastarme en cualquier circunstancia. // No digo esto porque necesite ayuda, pues he aprendido a adaptarme a cualquier situación. (otras versiones)
Aprender a dar gracias por lo que somos, tenemos y hacemos en cada situación, es una herramienta gratuita, está al alcance del que quiera aprenderla.
Si se aprende, habrá que estudiar, como estudiantes, con humildad, sabiendo que algo necesitamos (no desde la soberbia pensando que estamos «terminados, así somos y punto»).
Gracias Dios, porque tenemos la capacidad de aprenderla. Estar contentos es posible. La ambición que «exprime», se aprende por ejemplo o imitación de lo que vemos desde niños, entonces se puede querer más, claro, Papá Dios quiere que multipliquemos los talentos que nos dio, pero también habla de aprendizaje, reposo, trabajo, y que cada cosa tiene su tiempo… Entonces, soltar el filtro de la ambición en nuestra mente, para que cuando pensemos, ideemos, planeemos o creamos, sea desde el filtro del contentamiento (VALIOSA HERRAMIENTA), más que desde la desgastante y exprimidora ambición, que como soberbio «filtro», permite que los resultados se esfumen; mientras que con el filtro del contentamiento se disfrutan, y hasta podemos vestirnos de gratitud con mayor frecuencia en la sencilla cotidianidad.

Ahora el entorno digital y lo que vemos (porque hay intrínsecas ganas de querer más), suele llevarnos a querer más y más, y más, y la ansiedad es un detonante multiplicador, que combinado con la inmediatez, encienden nuestra mente aún sin gas, gasolina ni energía, y en seco a veces el degaste no solo es mental, sino corporal y espiritual.
Basta, somos suficientes, quitemos la batería a esa inmediatez y dejemos de dar todo el tiempo pista de vuelo a la ansiedad, NO MÁS.
Cursos gratis, técnicas, metodologías, reuniones, familia, trabajo, autocuidado, dietas, etc., etc., etc., a veces queremos hacerlo todo, estar en todo, pero para qué, cuál es objetivo de hacerlo, aunque sea gratis ¿para qué?
Esto se puede filtrar y cernir con conocernos, identificar esos dones y talentos y saber para qué nos creó Papá Dios, esto no es solo una actividad, pueden ser varias, según la temporada, a lo mejor ese curso sí puede sernos útil, pero no es el tiempo (aunque sea gratis), o quizás ese grupo de personas, ya fueron suficientes, y es momento de cerrar ciclos, o ese extremo autocuidado podría tener temporadas para que sea más sencillo. Sus planes son de bien-estar, no de mal, pero también dice que su carga es ligera; entonces filtremos lo que sí aplica, y para esto estar con el Espíritu Santo es fenomenal, es una de las funciones de las que Jesús habló: es consejero, y él nos lo envió para que nos guiará y acompañará, y el gusta hacerlo 🙂 .
Van 9 meses de este año, ¿y qué?, ahora la fecha estresa a muchos, pero para qué correr, qué metas te agobian, ¿le preguntaste a Dios, si esa era una meta de él para ti?, y si no, pues soltarla, y si sí, ajustar y pedir que encamine tus pasos, a lo mejor él pueda enderezar tu camino o te re-direccione a otras metas, Romanos 12: 2 dice: que la mente es renovada para entender su buena voluntad, para esto se requiere estar dispuesto a que él nos ayude a renovar la mente.
RECORDEMOS, DIOS ES AMOR, Y ÉL NOS AMÓ , PRIMERO, sin condiciones, ÉL sencillamente nos amó.
TÚ, ERES MÁS QUE SUFICIENTE
Como una pequeña planta, tiene lo suficiente para ser una planta. Tú ERES SUFICIENTE, y tienes lo suficiente.