Gozo en la escasez.

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A veces los recursos de algo acaban, como en los últimos días en Bogotá, han programado cortes de agua por 24 horas por sectores y días, como estrategia para acumular agua para el siguiente período de calor extremo, hay días que en Bogotá abrimos la llave y no sale agua (es temporal pero sí que nos ha educado, a algunos). En otras circunstancias de verdad no hay algo que se requiere: compañía, alimentos, servicios públicos (luz, agua, gas), abrigos específicos; es como abrir el tarro de galletas, tener hambre o por antojo y que el tarro realmente esté «vacío» y no haya algo para volverlo a llenar…

A veces en la escasez es complicado creer, de verdad es difícil no dejar tambalear la fe, es retador dejarse sorprender por el amor de Papá Dios, dejarse sorprender por ejemplo con ideas nuevas, creatividad, recursividad, ingenio… Soltar los propios aprendizajes y confiar en algo diferente, puede ser en sí mismo escalofriante, pensar en que algo en el tarro de galletas podría surgir sin irlo a comprar con nuestro dinero; que quizás podría tampoco haber para comprar, es un verdadero reto para el que puede creer.

Por ejemplo, cuando no hay dinero pero hay una certeza del amor de PAPÁ Dios, que te dice: «cree», o «confía», «sueña, sigue».. AHÍ ESTOY: PORQUE CONFIAR suele ser, mantenerse firme EN LA CERTEZA DE ALGO QUE NO SE VE.

Y vaya… Mantener la sonrisa honesta y no dejarse caer, es un reto de valientes, no de tontos ilusos que creen en promesas de arena, es CREER, ESO ES FE, ESO ES RENFOCAR EL ENFOQUE, para posicionarnos en modo fe, es cuando la casa, uno mismo, está sobre la roca, y se puede mantener estable en el modo de la fe. El gozo en la escasez, es dejarnos también sorprender… Porque el que es amor está atento y su promesa es FIEL.

Seguramente al DECIDIR callar la angustia para fijarnos en lo que sí hay y dar gracias por la realidad, podemos cambiar las prioridades y empezamos a crecer, ENFOCÁNDO la manera de pensar, en lo que nos da paz, en lo que Dios ha dicho y ha prometido.

He aprendido en las aventuras del día a día con Papá Dios que: la fe es una de las mejores herramientas para transformar la manera de pensar. Porque cuando dejamos que el minuto en el que se «ve la escasez», la angustia se haga nuestra consejera, el gozo, la paz, la SABIDURÍA Y EL AUTOCONTROL, se esconden; pero es cuando aquello que hemos ejercitado en problemas, batallas, o aventuras anteriores debe MOSTRAR SU MÚSCULO Y FORTALEZA para que las buenas semillas que en otras ocasiones han dado buen fruto, se levanten y nos ayuden a posicionarnos como HIJOS DE PAPÁ DIOS… Calma, paciencia, AUTOCONTROL, recuerda las excelentes batallas de la fe, es una más, adelante, esto pasará y de seguro algo nuevo y bueno también puedes aprovechar. (2Tim 1:7 Pues Dios no nos ha dado un espíritu de temor, sino un espíritu de poder, de amor y de buen juicio / templanza – dominio – cordura.)

No permitamos que ser conscientes de la escasez de algo, nos robe la paz y el gozo de lo que SÍ es REALIDAD, de que esto también pasará, y que es Papá Dios el que nos pidió CONFIAR. El GOZO en la ESCASEZ es retador, es de ingenuos y holgazanes podrían decir, pero pienso que cada uno entiende y sabe cuando puede seguir confiando y esperando, porque algo está aprendiendo y mejorando. Pienso que la fe es una de las mejores herramientas para transformar la manera de pensar, ¿por qué?

Pensando en los cortes de agua, he aprendido otras maneras de re-utilizar ese recurso y cuidarlo mejor, de lavarme las manos cuando no hay agua saliendo del lavamanos, de lavarme los dientes con un vaso, de medir lo que tengo para que nos alcance, y si queda después de las 24 horas del «corte» usarlo para no arrojarlo (para hacer el arroz, la pasta, etc.). Los días de escasez de agua en serio han permitido que aprenda, que haya gozo en vez de angustia, que haya orden en vez de caos, y que pueda aprender que en ocasiones aunque vean mis ojos que no hay algo, puedo DECIDIR callar la angustia, evitar el desorden y el caos, para dejarme sorprender y aprender nuevas maneras de hacer, que sin duda fortalecen mi SER (ser más creativa, recursiva, en fin, somo obras maestras aún sin terminar, entonces dejémonos moldear por Papá).

Entonces, ¿qué has aprendido en momento de escasez?, cuando no hay arroz, o cuando no tienes sombrilla, o sacos y hace frío, o se acaba la tinta del esfero en una firma, o en estos días de «cortes de agua en Bogotá», si vives en Bogotá… No solo es dinero, hay más recursos, cuando acaban nos inventamos algo nuevo; ¿qué has inventado tú?

¿Qué sucede si no hay carne, si no hay arroz o si no hay algo para cocinar?, aprender a cocinar cuando he tenido hambre «con lo que hay», nos ha permitido encontrar nuevos sabores, disfrutar y combinar con lo «que hay»; y ¿tú qué haces cuándo no hay, estrés o gozo, paciencia o caos..?

No siempre hay paz en mis pensamientos, pero procuro que lo que aprendo me sirva para otros momentos, porque decidí alguna vez aprender y tomar herramientas y lo mejor en aquellos momentos de «escasez», porque hay más vulnerabilidad y sensibilidad.

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