Atención, algunas veces el agua se puede acabar «más rápido porque está hirviendo». Ojo con el agua que hierve tanto, porque se puede agotar hasta que llega el momento en el que no queda ni una gota más.
El agua que tanto hierve se puede llegar a secar, se puede llegar a ago-tar (como lo leíamos en la semilla anterior, clic para releer).
Que el agua fluya tranquilamente, que esa agua tenga tiempo, para la Buena Tierra Hidratar.
En un tiempo de oración con Papá Dios, me mostró una olla con agua hirviendo, pero hervía tanto que yo podía ver como se iba bajando el nivel, hasta el punto que prácticamente se veían algunas burbujas al fondo de la olla y algunas partes de la golpeada olla (como esas ollas viejitas, pequeñas plateadas y con turupes en el fondo por sobreusar).
Las burbujas eran tan grandes porque la olla estaba sobre una llama muy fuerte, es decir: a toda revolución, como si los resultados se quisieran a toda velocidad y se le había puesto mucha intensidad…
Vaya sorpresa cuando entendí que así estaba yo, estaba tan agotada, porque sí tenía agua, pero estaba secándose porque el afán y la premura de que todo fuera ya y con excelencia, me estaba empezando a ago-tar; y claro , con una sonrisa le dije: – «gracias Abbá por tu claridad» jajajaja (en verdad Dios responde clarito pero para esto debemos tener calma y estar quietos, para poderlo escuchar, porque en el hervor de los afanes difícilmente podremos entender lo que él nos quiere a veces contestar).
Ansiedad, estrés, todo para ya, y todo hacerlo ya, pero, ¿para qué tanto desgaste?, TODO TIENE SU TIEMPO, así como la planta tiene su tiempo para la hidratación; para qué tanta intensidad, si el fruto llega y se va.
¿Para qué tanto afán si nos podríamos tan solo agotar y esos ríos de agua viva «internos», se podrían secar?
Y para terminar, decidí buscar el significado etimológico de la palabra agotamiento y pues sí, mi manera de jugar escudriñando las palabras cuando escribía los ensayos, cuentos, nombres de empresas y pensamientos; dio buen resultado, la lógica literaria funcionó: la palabra «agotamiento» está formada con raíces latinas y significa «acción o resultado de consumir o extraer hasta la última gota«.
Por favor, no dejemos que la falta de autocuidado nos haga «ago-tarnos», por no echar el agua a TIEMPO, y tampoco permitamos que el exceso de afán haga que se extraiga hasta la última gota del amor que por gracia, nos da Abbá:
Escrito está:
El último día de la fiesta de las enramadas era el más importante. Ese día, Jesús se puso en pie y dijo con voz fuerte: -«EL QUE TENGA SED, VENGA A MÍ. RÍOS DE AGUA VIVA BROTARÁN DEL CORAZÓN DE LOS QUE CREEN EN MÍ,… Al decir esto, Jesús estaba hablando del Espíritu de Dios, que recibirían los que creyeran en él. Juan 7:37-39 versión TLA – Traducción al Lenguaje Actual.
Jesús se puso de pie, y alzando la voz dijo: ¡SI ALGUNO TIENE SED, VENGA A MÍ Y BEBA!, EL QUE CREE EN MÍ, COMO DIJO LA ESCRITURA, DE SU VIENTRE FLUIRÁN RÍOS DE AGUA VIVA. Esto dijo acerca del Espíritu que iban a recibir los que creyeran en él. Juan 7:37-39 versión BTX IV.
- Entonces si hay sed, nosotros a diferencia de las plantas: podemos decidir ir a hacer algo
- Jesús dijo que si hay sed (falta de agua), podemos ir a él, pero no solo ir, sino también BEBER de él.
- Algo que veo ahora que lo escribo es que es necesario creer en Jesús y beber de él y para esto está el Espíritu Santo, para ayudarnos a conocer y beber de Él.
El ago-tamiento muchas veces llega por esto, por ignorar al Espíritu Santo, dejamos de beber de la fuente de agua viva, ¿orar?, después que «tengo que hacer esto, lo otro…», ¿Descansar?, eso es para los vagos, yo no puedo darme ese lujo; pero ago-tados tampoco mucho podremos llegar a hacer. Tengamos calma y paz… Inhalar y exhalar, todo va a estar bien (clic para leer esta semilla de meses atrás)
Y ago-tados, a veces regresamos a los brazos de Papá; regresamos, pero mejor sería: MANTENERNOS BIEN HIDRATADOS y permanecer.
El Espíritu Santo, nos habla de diferentes maneras, por ejemplo, en mi caso y para su gloria lo comparto, en orden de tiempos:
– Primero vi en oración el agua que de tanto hervir en una olla con una llama alta, se podía secar.
– Después entendí con la planta lo que sucede con el agua, hay que estar pendientes, echarle y volver a echarle (además toma tiempo para que se vuelvan a hidratar las ramas).
– Y después viendo la planta, con flores naranjas que algunos recibieron, entendía que para qué tango afán, si a la final los frutos también se irán. (Lo explicaré la próxima semana)
Entonces, seamos como esa buena tierra, en la que la semilla cae y da fruto porque está hidrata, sin afanes, y es cuidada y regada por el amor de Dios (clic para recordar esta parábola).
Por favor, Papá Dios, ayúdanos a aumentar nuestro enfoque y a identificar lo que nos distrae, para que el agua no tenga escapes «momentáneos», y nos enfoquemos en lo que sí suma para tu honra y gloria, Señor, nuestro Dios.
Un avance, la modelo planta, muy elegante está semana (luego del escrito con ella de modelo), floreció…

Gracias, estaba pensando en que me siento agotada y cansada y hace tiempo no tengo ganas de orar y he perdido mi tiempo con DIOS, pero está reflexión, es muy lindo y tiene toda la razón, muyy hermoso, gracias. Un abrazo
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