Buen día, que el día en que leas esto, sea un día bueno y te encuentres en momento de inhalación y mucha paz, y si no es así adelante a lo mejor algo de acá pueda ayudar…



Al vivir diferentes situaciones, o al enfrentarnos a diferentes circunstancias, la respiración se percibe con mayor intensidad, o con más aceleración o hasta se puede dejar de percibir por pequeños segundos cuando estamos muy concentrados en algo. La respiración es algo tan vital, que ahora se están haciendo cursos para que nos hagamos más «conscientes al inhalar, retener y exhalar», esto es fácil de aprender viendo historias de entrenamiento de los deportistas de alto o no alto esfuerzo.
En los equipos de futbol, ahora hay especialistas para enseñar a respirar como una «capacidad necesaria de entrenar», para gestionar las emociones en ciertas situaciones. Por ejemplo, a los deportistas que deben hacer grandes esfuerzos (en peso, distancia, resistencia, etc.), se les entrena para «saber respirar».
Hace algunos años, las alertas son para las personas que dejamos de respirar «por estar en lo digital», o en momentos de ansiedad, o etc., ¿Te has dado cuenta si dejas por segundos de respirar? ¡Atención, hay que continuar respirando», «hay que oxigenar». Para ejecutar ciertos ejercicios en el gimnasio es fundamental saber cuándo inhalar, cuándo retener y cuándo y cómo exhalar. Y para tantas otras actividades que requieren precisión y mucha habilidad.
A veces no es suficiente con respirar, porque se ha hecho indispensable saber cómo respirar. Marearse al ejecutar una fuerza, al cambiar de posición, al levantarse… A veces puede ser, porque no fuimos conscientes de «la inhalación o la exhalación»:
- Inhalar: tomar aire.
- Exhalar: expulsar el aire.
Algo sencillo, tomar y expulsar… Pero es que hay que saber qué se toma y qué se expulsa, y qué sucede con lo que se se toma y qué es lo que se expulsa…
Poco sé de esta especialidad, pero si he ido oyendo y entendiendo que debemos cuidar cómo inhalar y cómo exhalar, es más, hay momentos en los que es bueno aprender a retener la respiración, y así, se va ejercitando algo diferente en nuestro ser. No pretendo hacer un estudio, porque ya hay varios, pero sí entiendo en este momento que escribo:
Algo tan sencillo que aprendemos a hacer por «instinto al nacer», debe ser entrenado; algo tan simple como rutinario puede ser «vital» y como ahí está, pues lo damos por sentado; pero lo bueno de hacer diferentes actividades y retarnos, es que vemos y aprendemos de otras personas algunos temas dignos de tomar y otros necesarios de expulsar; o hay aprendizajes para retener y que luego podría ser bueno fortalecer (con repetición, información, esfuerzo y persistencia).
Arriba incluí diferente fotos, que podrán evocar diferentes emociones, recuerdos, o sensaciones; algunas nos podrían agitar, o paralizar, o continuar; pero durante todo esto «NO OLVIDEMOS RESPIRAR».
He oído y aprendido, que bajo momentos de mucha paz suele haber mayor conciencia al momento de inhalar y exhalar, por esto se está «sensibilizando» cada vez más, para que en momentos de irá, de ansiedad, de dolor (físico o emocional), EMPECEMOS A RESPIRAR Y A INHALAR – hasta recomendaciones como recetas ahora hay por ahí, para inhalar, retener y expulsar -.
Lo que sí veo es que en medio del día a día, podemos estar siendo llamados a RESPIRAR, por algo, cuando Elohim nos creó, recibimos «un soplo de vida y así fue como recibimos vida»:
- Así, quizás al hacer fuerza (no solo con pesas, si no en el día a día), al empezar un «esfuerzo», inhalar y exhalar, podría ayudar.
- O al cambiar de posición, es cuando más se debe ser consciente del presente, sin dejar de respirar por la ansiedad o la nostalgia, podríamos retener, llenar los pulmones de vida, gratitud, fuerza, «berraquera, y avanzar.
- O al levantarnos, los músculos, el cerebro (pensamientos), y otras partes de nuestro cuerpo, podrían agradecernos si aprendemos a respirar.
No quiero ni es mi intención hacer un tema de «meditación», ni de nueva era, solo digo que algo tan sencillo como respirar y que aprendemos por instinto al nacer, podría ayudar muchísimo porque el aire es vital, casi como el agua y el alimento, es algo que tomamos y expulsamos, pero poco solemos «educar»; por esto solo hablo desde mi experiencia, al escribir a veces retengo el aire para no perder una idea, o al hacer ejercicio me mareaba horriblemente y entendí que era por no saber respirar, pero pregunté y he empecé a oír más cuando nos indican «cuándo inhalar y cuándo y cómo exhalar»… Es sencillo, comemos y vemos cómo lo hacemos qué comemos, cuántas veces, etc., o cómo y con qué nos hidratamos… Pues entonces veamos eso de «cómo es respirar, eso de INHALAR Y EXHALAR», porque parece algo primordial.
Es sorprendente encontrar tantos versículos relacionados con el aliento de vida, más allá de lo que dice Génesis 2:7 … Soplo aliendo de vida y fue un ser viviente…
Ver que hay tantos versículos en el libro que nos cuenta acerca de lo que vivía JOB, es como ese inhalar fortaleza, porque Job sí que la paso difícil, pero continuaba creyendo en Dios, y ver que durante ese proceso se menciona tanto «el aliento de vida», como algo que se reconoce, algo que hace parte de la identidad de todos… Es edificante.
Nota: surgió de inhalar para empezar a definir lo que iba a escribir, y recordé lo que he aprendido, es importante… Aprender a inhalar, retener y exhalar…
Inhala… Exhala… Inhala… Retén….. Y exhala… ¿algo cambia, verdad?
Muy e s p e c i a l ….!!
El dom, 15 de sept de 2024, 7:36 p. m., SÉ-MILLAS: Una lámpara que se
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