En hechos 3:2, dice que había un cojo de nacimiento (RVR 60), es decir desde el vientre de la madre (BTX IV), pero luego cuando el «que nunca había podido andar», porque así había nacido, y así se suponía que debía acabar (por ese dicho de así es y así debe ser), pudo andar, danzar y saltar luego que el poder de Dios se manifestó a través de un oración de Pedro (hechos 3:6)
Muestra este pequeño relato que aún lo que parece inmodificable, puede cambiar por fe!!!!
Entonces Papá Dios, ayúdame para que eso que me han dicho como que no puedo correr ni saltar, ni nadar, ni bailar… Pueda ser negado y pueda yo volver a CORRER, SALTAR, NADAR Y DANZAR.
Muy cierto… la esperanza de vida que tenemos en Dios.
El dom, 28 de may. de 2023 7:20 a. m., SÉ-MILLAS: Una lámpara que se
Me gustaLe gusta a 1 persona