Eclesiastés 3:1 hay una época/temporada/estación para cada cosa

Por ejemplo cuendo comemos, estamos «saboreando», corriendo, masticando o por costumbre estamos simplemente masticando y en todo momento pensando en el siguiente bocado, en la conversación que quisiéramos tener con alguien de la familia, el trabajo, la sociedad… O quizás estamos pensando en que ya casi no hay mercado o depronto en el trabajo, las tareas el estudio ¡Alerta!, estamos dejando de «saborear» por querer arreglar la vida o el mundo mientras comemos, y lo paradójico es que mientras estamos trabajando, estudiando o hablando con otros, solemos pensar en qué vamos a comer, cómo lo vamos a cocinar … Pero al momento de masticar se nos olvida y dejamos de «saborear».
El ajo, el sabor de la cebolla, la sal, las especies, y sentir la textura de la proteína, el arroz, la papa, el milagro del jugo que sale de un mordisco de naranja o de una fresa, uva o hasta de un pequeño arándano, estás riquezas se nos van de las manos por no «saber saborear», es más tanto esfuerzo al cocinar y a veces ni logramos saborear…
O qué tal el sabor del huevo, vemos como la yema puede ser de diferentes formas y caer unos días en la esquina, otros días en el centro o a veces depronto cae y se estalla (jajaja), a veces el estar pensando en tantas cosas a la vez, nos estorba para pensar y vivir el momento de algo tan simple como el paisaje del plato que tenemos al frente, el aroma del viaje que podríamos estar viviendo en cada bocado, o sencillamente el placer de dar gracias por cada campesino que cultivó el tomate o que recogió los granos de café (del tinto que tenemos al alcance de la mano en ese preciso momento).
Las bendiciones de Dios traen riqueza, y poder disfrutar un plato de comida, es una exquisita riqueza.
Y como este ejemplo, ¿cuántas bendiciones más podríamos estar dejando escapar para poder decir GRACIAS DIOS por las riquezas de tu bendición?

Hoy sobris esta palabra es vigente para mi. Dando gracias a Dios por todo lo bueno que podemos disfrutar.
A cada día le basta su propio afan.
Vivir cada momento de forma eficiente y profunda nos lleva a gozar los momentos lindos que vivimos y tomar fuerzas de ellos paea los que no son tan lindos.
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muchas gracias por tu comentario
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