La autosuficiencia no es de sabios, y es un absoluto engaño

¿Hambre?, ¿has llorado alguna vez por hambre?, yo sí, pero era el orgullo el que no me dejaba «pedir» (que no es mendigar, falsa idea que tenemos y nos confunde), ni si quiera pedir ayuda a los que estaban cerca y me amaban. Recuerdo ese sábado de 2.016, día en el que estaba frente a dos de mis tías (que sé que me amaban y me aman), me sentía débil, tenía demasiada hambre y no había llevado «lonchera», y no tenía ni para un pan de 300 en el bolsillo, para salir y caminar hacia la panadería más cercana, a tan solo unos pasos de donde estaba… Ellas hablaban y me tragué las lágrimas, me tragué el hambre, esperé que terminaran de hablar, y me fui; y recuerdo salir caminando por el parque hacía mi casa y aguantarme las lágrimas, hasta llegar a casa. En la casa había comida, algo saqué de la cocina, y subí, cerré la puerta de la habitación y empecé a «llorar por física hambre»; no recuerdo si había alguien en casa, pero recuerdo que me sentía débil, impotente, … ¿Yo, yo cómo no iba a tener qué comer, y cómo podría pedir al menos una moneda para un pan?

Vaya, el orgullo y la altivez eran tan altos, que solo al extremo podría verlos cara a cara y ver lo que me estaban haciendo, falsa y tramposa coraza de débil dureza suelen crear… Vaya tontada, mostrarse fuerte mientras se está tan débil adentro… ¿Para qué usar débiles armaduras?, aunque sean armaduras, si son débiles… De nada sirven.

Y contarlo ahora, es para seguir matando al orgullo y la altivez, sí, yo, Paula Cristina Castro Salcedo, con profesión, con máster en el exterior, habiendo trabajado en enormes multinacionales (hasta 2 se enfrentaron por mí en España siendo solo practicante)… Sí, yo, la que se muestra fuerte desde niña, sí yo… Alguna vez lloré de física hambre… Y todo, por necia, altiva y orgullosa. (Lo de los títulos es porque eso era lo que pensaba… vaya necedad)

Y vaya… Cuando empezaron a darme «mercados de amor» en mi congregación, así llamamos a los mercados que se entregan a los que están en dificultad (y sí que lo estábamos), era como un pisotón desde el cielo a mi orgullo, tener que alzar esa grande bolsa y llevarla hasta casa, y abrirlo, sacar las cosas costaba, era sentirme débil, pero poco a poco fui aprendiendo a recibir la bendición… Y recuerdo uno muuuuy especial, porque cuando sacaba las cosas, parecía que con mi esposo lo hubiéramos comprado, lo que nos gustaba nos habían dado, solo pude alzar los ojos y decir «gracias Papá», con lágrimas en los ojos, y esto se repitió en más de una ocasión…

Y para la gloria de Papá Dios – Proveedor, para la honra de Jehová Jireh, cuento, que la situación mejoró, y desde entonces podemos ofrendar un mercado del amor cada mes, y fue tan importante para nosotros que lo tenemos en el presupuesto mensual (que llamamos presupuesto de contentamiento), y en este tiempo, por gracia de Dios, podemos dar 3 veces lo que empezamos a dar, y parecía poco en ese momento, pero aunque así parecía, no dudamos en hacerlo… Y Él, que conoce nuestro corazón para dar, lo multiplicó… Porque además la oración que hacíamos con mi esposo era que pudiéramos tener para para poder dar, pues nos dolía profundamente no poder ayudar. (Repito, la gloria es para Él, fue Él el que lo hizo, y lo hace posible cada vez, por esto es que testimonio de su amor doy)

Complicado fue el 2.016, pero como aprendí por esos días con tantas cosas que pasaron, hoy me gozo en la tribulación, porque sé que mayor será la gloria que viene después (2 Corintios 4:17).

Y ahora, cuando soy consiente que estoy comiendo, doy gracias, muchas gracias, porque supe lo que era no tener para comer, ni tener qué comer… Y no porque Dios sea malo, para nada, es porque unos siembra, otros cultivan, otros, cocinan… La autosuficiencia no existe…

Así, en ocasiones, mentiría si digo que siempre lo hago, miro el plato y bendigo el campo donde creció lo que comeré, las manos que lo sembraron, lo cultivaron, lo transportaron, lo vendieron, la provisión con la que se compró… Por esto cuando algo no es tan natural en mi plato, es difícil dar gracias jajajaja y digo no es como tan de Dios, es como muy preparado jajajaja, e inconscientemente así he aprendido a cuidar mucho más lo que como, ¿pues cómo dar gracias a Dios si es casi un plástico o un revuelto de químicos lo que pongo en el plato?

Toda la cadena, todos son bendecidos porque han permitido que una hija de Papá Dios coma… Pues él, en ese momento de mi vida me entregó tantas perlas de bendición, que sé que cada plato de comida es una muestra de su amor, un cumplimiento de su promesa repetida en tantos versículos que en ese tiempo comprendí:

Por ejemplo:

1 Timoteo 6:8 (LBLA) Y si tenemos qué comer y con qué cubrirnos, con eso estaremos contentos.

Hebreos 13: 5 Sean vuestras costumbres sin avaricia, contentos con lo que tenéis ahora; porque él dijo: No te desampararé, ni te dejaré; (RVR 1960)

Salmo 37:25b no he visto justo desamparado, ni su descendencia que mendigue pan. (RVR 1960)
(con esta última verdad entendí, en agosto de 2016 (porque lo tengo subrayado en mi biblia), que no mendigaría por comida, porque al leer recordé lo justo que ha sido mi papá en todo, en su trabajo, se ha negado a hacer lo que injustamente le piden sus jefes como despedir sin causa a muchos y dejarlos sin sustento, o hacer cosas indebidas, y por esto no se dieron algunas cosas en el mundo a la manera del mundo… Pero, ¿saben algo?, gracias a que ha sido justo, supe que yo, su descendencia, no mendigaría pan, su actuar había abierto puerta de bendición para mí y para sus generaciones… Valiosa herencia, porque ha invertido en las riquezas inconmovibles, en las del Reino de los Cielos)

Así aprendí que no era cuestión de tener dinero, y no porque el dinero no sirva, sea malo, bla bla bla (te exhorto a leer 1 Timoteo 6:6-10)… Era porque tenía que entender que era él el que me cuidaba, que no era por mis super capacidades, no era que yo todo lo pudiera hacer sola o que pudiéramos solos con mi esposo; es por amor que me cuida y me cuidará, y tenía que entenderlo para dejar que me bendijera, que me amará… ¿Pues si se lo pedimos, y no lo dejamos, cómo podrá hacerlo?

(pausa divertida: y mientras escribo, me dio hambre jajajaj, pero GRACIAS A DIOS, hay lo que me gusta comer, huevos, que ayer con su provisión pude comprar y hasta traer en taxi a la casa, porque en bus… Pues, mejor no jajaja; y de los grandes, pues tengo mucha hambre jajaja, así que sigamos mientras el huevito se cocina)

Retomemos… Es aprender a confiar en él (y le agradezco porque conmigo es en la práctica, pues así aprendo mejor jajaja)… A veces no parece tan divertido, pero él me conoce, él sabe cómo le entiendo y cómo aprendo…
Igual le sucede contigo, déjate enseñar

La autosuficiencia no es necesaria, no sirve de nada, ES DIOS, EL TODO PODEROSO, ES EL ÚNICO Y SUFICIENTE… Se me ocurre que es como cuando una mamá trata de poner un saco a su hijo pequeño para protegerlo del frío y él pelea con sus brazos, se resiste, llora, parece que lo estuviera lastimando, pero ¡no!; entonces, bajémosle a la resistencia con Papá Dios, dejemos de batallar contra su amor, es mejor recibir su amor cuando se tiene actitud de recibir.

Cuando vean un ave muy cerquita a ustedes, recuerden:

Como dijo Jesús, nuestro hermano mayor:
Mateo 6:
25 »No vivan pensando en qué van a comer, qué van a beber o qué ropa se van a poner. La vida no consiste solamente en comer, ni Dios creó el cuerpo sólo para que lo vistan.
26 »Miren los pajaritos que vuelan por el aire. Ellos no siembran ni cosechan, ni guardan semillas en graneros. Sin embargo, Dios, el Padre que está en el cielo, les da todo lo que necesitan. ¡Y ustedes son más importantes que ellos!

… Y sigue leyéndolo en tu Biblia… No tienes?, creo que sería sabio que tuvieras una para rayar, subrayar… ¿Pecado, está mal?, no, es parte del deleite de meditar en su Palabra.

¡La autosuficiencia no es de sabios, y es un absoluto engaño!

Espíritu Santo, que se quiebren las falsas corazas, como la cáscara del huevito que comeré, que por ponerlo al fuego se quebró y la parte blanda de adentró se cocino. Cáscaras que parecen duras, pero si soltáramos el huevito, aunque sea muy bajito, como plasta quedaría y para nada serviría, pero cocinado aunque caiga, limpiecito y para la barriga.

2 Comentarios Agrega el tuyo

  1. Avatar de María Ruiz María Ruiz dice:

    Que bonito son los tiempos donde nuestro Padre inclina sus ojos y nos mira con ternura al ver que le reconocemos en todo momento. Hay tiempo para todo.
    Te bendigo Paulita y que nuestro amado Padre te continúe inspirando a través de si amor divino.
    Gracias por compartir tus experiencias. Es muy grato.

    Me gusta

    1. Avatar de paulicastros paulicastros dice:

      Gracias por tu comentario señora María. Gracias por tus buenos deseos, y que el Padre de amor también te siga bendiciendo y mostrando su ternura

      Me gusta

Replica a María Ruiz Cancelar la respuesta