La oración también sirve para «no ceder a la tentación»

Acaba de pasar un tiempo en el que suele recordarse lo que sucedió a Jesús, y durante esos días leí algo que sé que para siempre me servirá y espero que para siempre te sirva, es como eso que sirve y se quiere recomendar a todos.  Es algo que aprendí, porque lo leí y luego pude aplicarlo, y ahora me permito con respeto recomendártelo: la oración también sirve para «no ceder a la tentación».

Pero, primero dejo que leas y recibas de la fuente; para esto tomé diversas versiones:

Lucas 22:40

Cuando llegó a aquel lugar, les dijo: Orad que no entréis en tentación. (Reina Valera 1960 – RVR 1960)

Al llegar al lugar, les dijo: Oren, para que no caigan en tentación. (Dios Habla Hoy – DHH)

Cuando llegaron al lugar, Jesús les dijo: «Oren, para que puedan soportar las dificultades que tendrán(Traducción al Lenguaje Actual – TLA)

Allí les dijo: «Oren para que no cedan a la tentación». (Nueva Traducción Viviente – NTV)

Posiblemente en la última semana se han presentado tentaciones, aveces son tan sutiles que casi por imperceptibles pasan, haciendo parecer que lo que muchos dejamos atrás, a lo que muchos hemos renunciado, o simplemente hemos venido trabajando… Llega a parecer que casi todo esfuerzo fue en vano, pero, no es cierto cuando el esfuerzo fue de la mano de Dios.

¿Qué tipo de tentaciones?, cada uno tiene las suyas, pero te doy un ejemplo con algo muy personal y tan fresco que huele a pan recién hecho. Para casi ninguno de los que ha estado cerca a mí es desconocida mi altísima autoexigencia y esto a conllevado a una recurrente autodesaprobación, permitiendo que muchas mentiras se hayan metido en mi cabeza desde hace mucho, y se hayan alimentado con algunas situaciones que a humanos ojos parecerían fracasos.

Llegaron a ser tan sutiles que si no hacía alguna pequeña tarea, se desembocaba una enorme tormenta de autorecriminaciones y autodesaprobaciones; y esto incluso me llevaba a alejarme de Dios cuando creía que le había fallado, a no buscarlo a no orar, porque si le había fallado a Él… ¿qué más se podría esperar de mí?

Haber leído este versículo, me ayudó para buscar refugio en medio de la tentación que en ocasiones era un camino de difícil retorno… Inclusive, cuando me fue difícil orar pedí a otros que por mí lo hicieran (es lo bueno de ser parte de un cuerpo)… Así pude soportar la tentación que me llevó a pensar, y casi a creer, que esta batalla que ya había luchado y ganado, había sido en vano y que Dios a mi me había abandonado, incluso que yo fallaba tanto que no sería digna de volver a llamarlo Papá… Tan solo mentiras que pretendían ser creídas como verdades.

Pero pude ver la victoria cuando descubrí que los pensamientos estaban intentado entrar porque ya dentro de mí, su raíz habían perdido, por esto ahora sé que sé , que ya ésta batalla había sido ganada de la mano de Dios, una vez y para SIEMPRE en la eternidad, y que TODO esfuerzo sí había servido y que Papá siempre ha estado y estará a mi lado.

Y aunque las tentaciones, de autodesaprobación, intenten volver, ya sabré como soportarlas, pues la oración sirve para muchas cosas, pero gracias a leer y estudiar la Biblia (Josue 1:8) aprendí que la oración también sirve para «no ceder a la tentación».

promesa
Promesa de Victoria

 

 

Un comentario Agrega el tuyo

  1. La Palabra de Dios siempre tiene respuestas…. de vida!!!

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