¿Cuándo ves un águila, qué piensas? Normalmente se asocia con grandes palabras como: libertad, guerra, altura y agudeza visual.
Hace casi una década, vi un interesante vídeo sobre la renovación del águila, y luego de mucho buscarlo, finalmente llegó por alguien a través de un chat. Años después, oí, que se relacionaba al águila con tener una especial visión, con ver eso que otros no ven, oír lo que otros no oyen y entender lo que otros no entienden, y me gustó aún más.
Cuando entré a la academia de artes donde estoy aprendiendo a dibujar, sabía que el águila era uno de los trabajos que se podía elegir para hacer. Pero cuando llegó el esperado momento, la maestra me dijo que yo haría un león, y pensé: «bueno, así tendrá que ser»… Pero vaya grata sorpresa cuando vi la imagen que debía dibujar: la cabeza de un águila.
La primera vez que la hice, la disfrute mucho, pero hacerla de nuevo, más grande y con técnica (como me dijeron la maestra y la monitora), fue más difícil, y no por la técnica ni el tamaño sino por aspectos que debían formarse. Aceptar que mi lápiz fuera tomado por otra mano para pintar en mi papel y que modificarán lo que yo ya había hecho, me costó mucho aceptarlo; es más, hay una parte más oscura porque la emoción con la que yo dibujaba no era muy tierna, tanto así que tuve que pedir perdón al papel y a mis dedos por tanto borrar para poder disminuir el color, la intensidad de los trazos y poderle cambiar lo que ya yo había hecho. Para poder continuar, tuve que entender que esa zona había quedado diferente, y que cada vez que la viera me serviría como un especial recordatorio.
Anhelaba hacer su ojo desde el principio, su mirada quería hacerla, pero fue casi lo último que se hizo (luego entendí por qué). La intensidad de su mirada la busqué hasta que pude dársela y quede satisfecha, pero hace poco una princesita que amo mucho, me dijo que parecía un loro bravo… Ojos que dicen lo que sienten… Así que quizás tenga que ser restaurada, una vez más.
Para la exposición, busqué en la Biblia una Palabra que me sirviera para describirla, pensé en varias, es más, luego de la exposición tuve claro que debía ser cambiada, por eso ahora la establezco:
1 Corintios 2:9
9 Antes bien, como está escrito:
Cosas que ojo no vio, ni oído oyó,
Ni han subido en corazón de hombre,
Son las que Dios ha preparado para los que le aman. (RVR 1960)
¿Por qué la cambié?, porque eso es lo que el águila ha buscado, busca y buscará, pues anhela encontrar, como escrito está: esas cosas que ojo no vio, ni oído oyó ni otros entienden y que son las que Dios ha preparado para los que le aman.


woouuuu gracias paulita Dios te siga bendiciendo con esa forma de escribier tan bella
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Amén, muchas gracias
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