Bástame tu gracia

Esta es la segunda historia sobre uno de los «dibujos» que aprendí a hacer este año y que fue expuesto hace algunos días. (La primera historia fue sobre la burrita). Elegí la imagen por temas técnicos, quería mejorar la capacidad de hacer curvas, profundidades, volumen… Pero como pasa en todas las circunstancias en las que permitimos a Dios participar, algo más viene como añadidura y las expectativas son de bienaventuranza.

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Mientras pintaba, un trío de palabras sonaba en mi cabeza: «Bástate mi gracia», de la canción «Jeremías» de Marcos Brunet. Hubo momentos de estos trazos que costaron mucho, curvas que no sabía cómo hacer, profundidades que parecían imposibles, conceptos en mi cabeza que costaba explicar a mi manos para que pintaran lo que yo quería, es más, ni sabía que tipo de flor pintaba para hacerme si quiera una idea, tan solo tenía una imagen, mis carboncillos, la goma y la determinación de querer hacerla.

Cuando parecía complicarse, yo tan solo decía -«Bástame tu gracia-«, mientras en cada conjunto de líneas, claros y sombras me aventuraba. ¿Por qué lo decía?, porque no era tanto un tema de conceptos ni perfecciones, era un tema que me superaba, era un tema de necesaria gracia, pues hace un año ni sabía para que el carboncillo servía y aunque he aprendido algunos conceptos, para hacerlo, algo más se requería .

Esa frase de la canción fue como el carbón que un operario de tren pone para que siga la marcha. Disfrute cada rincón, cada centímetro cuadrado era como una aventura.Y luego buscando encontré este regalo:

2 Corintios 12:9

«Y me ha dicho: Bástate mi gracia; porque mi poder se perfecciona en la debilidad. Por tanto, de buena gana me gloriaré más bien en mis debilidades, para que repose sobre mí el poder de Cristo.» (RVR 1960)

 

En otra versión dice: «mi amor» es todo lo que necesitas, y así es, su gracia es amor y su amor es gracia y eso es todo lo que necesitamos. Pedir ayuda a Dios, no es debilidad, es sabiduría porque es en el reconocimiento de la debilidad que el poder de Cristo se hace vida.

Lo más hermoso es que es Dios mismo quien nos dice: «bástate en mi gracia», como si fuera una flor en forma de corazón dispuesta a darnos su amor o una hoja abierta lista para compartirse, entre todas diferente, para que sencillamente podamos recibir de su amor.

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«Pero Dios me ha contestado: “Mi amor es todo lo que necesitas. Mi poder se muestra en la debilidad.” Por eso, prefiero sentirme orgulloso de mi debilidad, para que el poder de Cristo se muestre en mí.» (TLA)

2 Comentarios Agrega el tuyo

  1. Avatar de Yentzane Yentzane dice:

    Que bn ablas y que bn dibujas vecina 😉

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    1. Avatar de paulicastros paulicastros dice:

      Gracias vecina. Me alegra que los disfrutes 😉

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