¿Hablar verdad en el corazón?

Salmos 15:2b y 5b

(2b)Y habla verdad en su corazón. 

(5b)El que hace estas cosas, no resbalará jamás.(RVR 19690)

Hoy pude entender algo diferente sobre este salmo, luego de pasar algunos días en los que aprendí dos verdades sobre los miedos: «son huéspedes no deseados, y si dejamos que se hospeden indefinidamente, se acomodan hasta parecer de la familia»; y, «se fortalecen mientras envejecemos, pero mientras tanto, a nosotros nos debilitan mientras envejecemos».

Por esto hoy seguí aprendiendo sobre la importancia de las palabras, de esas que se hablan en nuestro corazón. Pero, ¿acaso él tiene boca?, ¿tiene oídos?, no a las dos; pero es como piedra en la que es esculpen verdades, por eso son profundas y muchas son difíciles de borrar. Las verdades que dejamos que a él lleguen pueden tallar verdades verdaderas o verdaderas mentirosas, es decir, que den vida o que debiliten la vida.

Muchas veces creemos miedos por sucesos complicados, otras veces hacemos de nuestros límites las limitaciones por otros sugeridas; y por esto se podría caminar con resbaloso calzado, pues cada vez que queremos dar un paso resbalamos. Las verdades son como zapatos que nos ayudan a dar seguros pasos.

margarita

Muchas veces tomamos decisiones como desojando margaritas, pero si nos fijamos en la margarita, es de su centro, de su corazón, donde nace cada pétalo, es de allí de donde sale la verdad de lo que ella es, una flor de numerosos pétalos, agarrados en un fuerte tallo por un hermoso cinto de pétalos más gruesos y pequeños.

Por eso hay que sacar del corazón los moscos mentirosos, o los parásitos no deseados que solo secar la flor por dentro quieren, o evitar las presiones por acumulaciones de aguas estancadas (cuando el silencio prefiere ser usado).

En nuestro caso, la verdad que podemos hablar en nuestro corazón, es controlar eso que pensamos y sentimos durante el día, antes de tomar una decisión o incluso lo que pensamos después de hacerlo; puede ser cierto  (para darnos ánimo, para establecernos o fortalecernos), o falso (acomodado para victimizarnos, justificarnos o vanagloriarnos).

¿Qué le digo a mi corazón a diario?, ¿qué verdades he dejado que tallen en su interior?, ¿qué diálogos tengo en mis pensamientos, son sólidos como la verdad o inestablemente arenosos como las patrañas?

Papá Dios, ayúdanos a limpiar las palabras de nuestros pensamientos y las emociones de nuestro corazón, a descubrir los huéspedes indeseados y las mentiras que dentro se han acostumbrado, ayúdanos para no resbalar mientras en nuestro corazón solemos hablar.

2 Comentarios Agrega el tuyo

  1. Avatar de Desconocido Anónimo dice:

    Que hermosa reflexión….el reflejo de la sanidad del Padre en nuestros corazones 💝

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    1. Avatar de paulicastros paulicastros dice:

      Hola, no sé quién eres, pero gracias por tu comentario, muy cierto.

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