SÉ-MILLAS, es el nombre que decidí darle a mi blog. Lo construí teniendo en cuenta algunas verdades que me gustan mucho y aprendí en la Biblia.
Isaías 55:10-11
10 Porque como desciende de los cielos la lluvia y la nieve, y no vuelve allá, sino que riega la tierra, y la hace germinar y producir, y da semilla al que siembra, y pan al que come, 11 así será mi palabra que sale de mi boca; no volverá a mí vacía, sino que hará lo que yo quiero, y será prosperada en aquello para que la envié.
1 Pedro 1:24-25a
24 Porque: toda carne es como hierba, y toda la gloria del hombre como flor de la hierba. La hierba se seca, y la flor se cae; 25 Mas la palabra del Señor permanece para siempre.
1 Corintios 3:6-9
6 Yo planté, Apolos regó; pero el crecimiento lo ha dado Dios.
Creo que la Palabra de Dios nunca vuelve vacía, siempre produce algo en quien la oye o la lee. Además su palabra es eterna, las mías como escritora pasaran, pero la suya nunca morirá, por esto es mejor sembrar lo que puede perdurar.
SÉ-MILLA, viene de la palabra semilla, como es casi evidente a su lectura, pero no quería que fuera así de evidente su significado, porque siempre me ha gustado jugar con las palabras y su significado.
Tan sólo quiero y puedo, sembrar o regar, las palabras como semillas vivas en cada lector, porque tan solo Dios es quien dará el crecimiento de su Palabra dentro de cada lector de mi blog. Algunos leerán unas palabras por primera vez, y ahí serán sembradas en ellos, pero para otros, serán como riego sobre la semilla plantada por alguien más.
Quise separar la palabra, SÉ-MILLA, para indicar que primero es necesario nutrir lo que cada uno «es» para después poder caminar, correr o volar por más de una milla, casi sin parar y con un casi constante andar. Por esto, cuando esa semilla es plantada o regada en lo que una persona «es», se le puede ayudar a caminar más de una milla en su vida por más de una vez.