El que es luz, para alumbrar, se debe recargar.

Las lámparas encendían con aceite, ahora tienen pilas (para desechar y otras para recargar); algunas encienden con «carga de luz solar», o al conectarse a la «corriente»; entonces, si somos luz: ¿qué tipo de baterías o de conexión utilizamos para alumbrar?

Hay luz encendida desde muy adentro en esta imagen de algun día en el cielo

Las semillas que están adentro del fruto, serán las que se multiplicaran. En estos días, escuchaba una pareja de pastores de Argentina hablando sobre el amor a los demás; y uno de ellos mencionó que los frutos que estamos dando tienen semillas adentro que serán las que producirán nuevos frutos en el futuro; es decir: serán las semillas que están adentro de nuestros frutos de hoy, las que podrán multiplicarse para otros frutos más adelante.

Ese fruto de hoy, ya es fruto… Pero adelante será el fruto que dé origen a semillas que se multiplicaran y así una y otra vez… Fruto, semilla, fruto…

Ejemplo: ¿Cómo será el fruto de un mango que su semilla ha sido cuidada, hidratada, podada la planta, limpiada la tierra cuando se recogió el «mango»; a diferencia de un fruto que se podría originar de una semilla cuya tierra ha estado seca, sin podar, o el cuidador ha descuidado sus cuidados?

A veces lo que suele afanar es el fruto de ese palo de mango, listo ya se tiene el mango, pero… Y el mango que vendrá de la semilla que tiene ese mango, ¿no debería cuidarse también?

El que es luz, el que es luz porque ha sido encendido por Papito Dios, ese es hijo de la luz (Efesios 5:8-9). Aún en la tormenta o en pequeñas lloviznas podría dar luces preciosas, como si fuera una piedra vida que es encendida.

Pues antes ustedes estaban llenos de oscuridad, pero ahora tienen la luz que proviene del Señor. Por lo tanto, ¡vivan como gente de luz! Pues esa luz que está dentro de ustedes produce solo cosas buenas, rectas y verdaderas.

Efesios 5:8-9 (DHH)

Imagina que es de día, llovizna, y de repente un pequeño grupo de niños empieza a mirar al cielo en todas las direcciones para buscar algo que saben suele suceder: se enciende el arcoíris, pero se sorprenden al ver que su luz es la que les permite alumbrar, porque en ellos hay vida en abundancia, y como piedras vivas junto a una bella caída de agua comienzan a alumbrar.

El arcoíris suele hacernos sonreír, y esto sucede con la delicada sonrisa de los niños: alumbran el lugar, porque no están midiendo «cómo sucede», solo lo ven y creen. La luz alumbra, porque es encendida, porque su esencia es ser luz.

Entonces, si somos luz: ¿qué tipo de baterías o de conexión utilizamos para alumbrar?

  • Con aceite, como antes «el Santo Espíritu de Dios», él aún es vigente y nos puede ungir para alumbrar.
  • Con pilas para desechar, ¿de las baratas o de las que duran un poco más, pero a la final se deben desechar?,
  • Con pilas recargables, ¿dónde las recargamos?, pero tengamos en cuenta que a la final se deben se deben desechar.
  • Con «carga de luz solar», que es una carga temporal.

Sea la opción que sea, hay que buscar la «fuente», y estar cuidando que no falte, para que no dejemos de alumbrar. Dios no desecha el pábilo humeante (Isaías 42:3), pero es mejor no dejarlo apagar.

El que busca encuentra, entonces busquemos esos tiempos con Dios, que nos encienden, esos tiempos con Dios que alimentan y cuidan la semilla que seguirá fruto. Cuidemos de lo que hemos recibido del Cuidador.

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