A veces lo más sencillo, es lo que hay que ha-SER

En diferentes pensamientos, que pueden concurrir en diferentes espacios, en las mentes de diferentes personas, un trio de palabras se suele repetir una y otra vez: «Quisiera ser como…»,

Pero y si dejamos de buscar tanto afuera y nos preguntamos:

¿Y qué tal si quisiéramos SER como Dios quiere que yo SEA?

Mejor dicho, si buscáramos pedirle a Dios que en cada uno de nosotros se haga su voluntad, pero para SER. Pienso que cuando le pedimos que se haga su voluntad (algo que está en la oración del Padre Nuestro), lo más común es que lo pidamos para que algo ocurra, es como si se pidiera para que «sucedan acontecimientos».

Por esto, el día de hoy, escribo para que pensemos en decirle a Dios algo que aprendí escuchando el libreto de una obra de teatro: -«quiero SER lo que Él dice de mí»-… Y es que podemos SER lo que Él dice que somos; podemos ser lo que Él diseñó para cada uno de nosotros. Entonces es verlo de una manera diferente, porque no solamente es pedirle que se «haga su voluntad», sino «que seamos su voluntad». Por ejemplo, cuando diseñamos algo pensamos en que sea algo que planeamos, y nos gustaría que sea lo que «creamos», y sin duda a un Papá le debe suceder lo mismo, por esto pensaba:

«¿Y qué tal si quisiéramos ser como aquella persona que Papá Dios pensó que podríamos ser»?

En clase de pilates, hace unos días el entrenador decía: «a veces lo más sencillo es lo que hay que hacer», como ejercitar y fortalecer el tobillo, en ejercicios de sentadillas o diferentes movimientos con el apoyo de un solo pie… «A veces lo más sencillo es lo que hay que hacer».

Muchas veces se dice que lo fácil, no reta, que lo mejor es buscar lo difícil… Pero este instructor me dejó pensando en algo diferente: «lo sencillo a veces, es lo que hay hacer»; y a lo mejor, por estar estableciendo retos complicadísimos, perdemos de vista lo sencillo que sí necesitamos hacer. ¿Lo perdemos?, sí, y no solo perdemos de vista lo necesario, porque a veces lo perdido, perdido está, al ser tan sencillo a veces suele quedarse en el país de lo poco importante por estar enfocados en los retos que pueden sacar lo mejor de nosotros… ¿Pero de dónde la teoría de la «prensa, la rudeza, lo espichado… que saca lo mejor de nosotros»?

Sencillez, aún en el SER, ser lo que Dios anhela que cada uno de sus hijos fue creado para SER.

Ser cómo… ¿Y qué tal si SENCILLAMENTE cada uno es LO QUE EL CREADOR PENSÓ QUE PODRÍA SER?

¿Complicado?, lo mejor entonces es preguntarle, insistirle, buscarlo, y dejarnos moldear, se dice que somos obras en proceso, estamos en las manos del bello amor de Papá… No somos rocas tiesas, porque aún las rocas son «moldeadas», entonces permitamos que su obra en nosotros se haga una realidad…

¿Eres tímido, y si él pensó que fueras predicador?, ¿eres iracundo, pero y que tal si él te soñó como eco de su amor?, que tanto nos han dicho que lo hemos creído como la verdad… Mejor preguntemos a Abbá… Posiblemente una voz clara y fuerte, es porque él te hizo para hablar claro y fuerte… hablar de qué… Todo esto hace parte de su muy amoroso plan de bienestar… Déjate sorprender, es un descubrir sorprendente, cuando le preguntas a Abbá.

Entonces, preguntémosle, y seamos cada vez como él nos diseñó para SER…

Porque «A veces lo más sencillo, es lo que hay que ha-SER»… Seamos más, sencillez, sin planes ni metas impuestas o establecidas por la cultura, las personas cercanas, ni los parámetros del mundo mundial… Sencillez, es un lenguaje que cada vez es más necesario aprender a utilizar, aún aunque haya esfuerzo cuando es algo para lo que sí estamos llamados, el esfuerzo no parece desgastar, más bien parece fortalecer; en la sencillez el esfuerzo es también más llevadero.

Porque criaturas NUEVAS somos cuando nos acercamos a Jesús, esta semana descubría una bendición en la primera carta a los Corintios (1 Co 1:30), Dios es el que nos unió / el que nos injerto en Cristo… ¿Has visto el fruto de un tomate de árbol injertado con un árbol de mora?, el fruto, el sabor cambia… Por esto si hemos sido «injertados/Unidos con Jesús», nuevas criaturas necesariamente empezamos a SER; sí o sí hay una nueva creación. «Que seamos su voluntad»

Sencillamente dejemos a Dios en cada uno de nosotros obrar. Por esto el título, lo más sencillo puedes ser ser, lo que fuimos creados para SER.

Deja un comentario