Quietud para la in-quietud

¿Está bien estar quieto?, ¿qué podríamos decir acerca de: qué es estar quieto?, ¿cómo puede explicarse, qué es quietud?, porque lo contrario, debería ser el significado de la in-quietud, ¿verdad?

Desde muy niña suelo usar la descripción para escribir (es como, parece, similar a…). Para esto, en mi mente busco recuerdos o «definiciones gráficas» que me ayuden a explicar lo que quiero contar. Entonces, buscando un ejemplo para explicar por qué la quietud es necesaria ante la inquietud, vino a mi mente la imagen de la superficie de un poco de agua, aguas quietas; y así, podríamos imaginar cómo serían las aguas inquietas; ¿puedes verlo en tus pensamientos?

Empecemos esta narración e imaginemos juntos, qué es esto de quietud para la inquietud.

Foto de un puerto en Cartagena, se veían aguas tranquilas a lo lejos. Tomada por @paulicastros

Al escribir la leyenda de esta imagen entendí, que a veces depende desde «dónde se observen las situaciones», depende de «qué sea tranquilo para cada uno», y depende de «para hacer qué parece algo muy tranquilo o intranquilo».

Para algunos desde lejos puede verse poco movimiento en la superficie pero, para los que están en medio de la situación/los que están en el agua, podría haber una percepción diferente puesto que la «perspectiva, es diferente». Esto es sencillamente, porque desde dónde lo ven es bastante diferente al lugar desde el que nosotros lo podemos observar. Algunos están inmersos, están empapados es su situación en ese momento de la vida, para otros puede ser una «contemplación», un «recuerdo», algo parecido a otra situación, pero no es nuestra situación; por esto es bueno tener cuidado al pensar cómo vamos a hablar de la situación.

Para un fotógrafo las olas podrían dar hermosos tonos al juntarse con las nubes, las gotas de los bordes se fundirían con la luz y posarían con hermoso esplendor, pero… Para el conductor de un buque, para su equipo y para los dueños de los productos que están en los contenedores; las olas podrían ser una inminente amenaza, por esto la definición de tranquilidad y quietud podría ser subjetiva, pero en la Biblia hay algunos ejemplos de cómo cada uno podría buscar y entender la quietud ante la in-quietud:


«¡Quédense quietos y sepan que yo soy Dios! – Salmo 46:10a (Nueva Traducción Viviente – NTV)


Estad quietos, y sabed que yo soy Dios – Salmo 46:10a (La Biblia de las Américas – LBLA)

SEPAN: Cuando alguien sabe es porque saborea, prueba, reconoce, degusta y así entiende, aprende y puede recordar después.

En los versículos antes y después del versículo 10, habla de contiendas, de situaciones inquietantes, batallas, situaciones en las que parece que todo está «estrecho», momentos de cambios, movimientos inesperados, es como esas historias que hacen que el corazón palpite mucho más rápido, que la respiración también se agite y en algunos momentos se corte el flujo constante del aire…

Pero en este delicado salmo también nos dicen:

  • Dios es nuestro refugio y fortaleza, nuestro pronto auxilio / siempre está dispuesto a ayudar en tiempos de dificultad / Dios es nuestro amparo (Versículo 1, en diferentes versiones NBLA / NTV / RV).
  • Dios está / Dios habita (versículo 5 en diferentes versiones LBLA/ NTV).
  • El Señor de los ejércitos está con nosotros / El Señor Todopoderoso está aquí entre nosotros (versículo 7 en diferentes versiones NBLA / NBV)
  • El Dios de Jacob es nuestro refugio (¿qué habrá hecho para Jacob?) / El Señor de los Ejércitos Celestiales está entre nosotros (Versículo 11, en diferentes versiones DHH/ NTV)

«Nuestro Dios es como un castillo que nos brinda protección. Dios siempre nos ayuda cuando estamos en problemas.» (Salmo 46:1 TLA)

Imagina una sombrilla o algo que te cubre y te protege (has clic en sombrilla y así fue como supe a qué se refieren con amparo). ¿Qué piensas cuando lees la palabra refugio / amparo / fortaleza?

En algunos otros versículos, que podemos recordar como si Jesús en persona los estuviera narrando, podemos imaginar cómo fue la experiencia en el barco, la tempestad golpeaba el barco, en los discípulos había inquietud porque la situación era literalmente inquietante (el barco se movía de lado a lado). ¿Recuerdas qué hicieron ellos y qué dijo Jesús?

opciones de respuesta Si / No / Recordar

Re-conocieron que Jesús podría ayudarlos, y Él los ayudo. Puedes leer Lucas 8 y allí lo encontrarás.

Otra historia, es cuando Pedro camina sobre el agua, ¿cómo debería estar el agua para poder caminar sobre ella?, ¿y qué tuvo que hacer Pedro para andar sobre algo que parecía inestable pero a la final la delicada superficie del agua si lo pudo «sostener»?, estar quieto en su interior y saber quién era el Señor.

Está escrito que habrá inconvenientes, problemas, etc., Pero también está muchas veces más escrito: que Papá Dios está velando (no duerme el que nos cuida), que Jesús está dispuesto / atento / pendiente, para ayudarnos; y su Espíritu Santo fue enviado para recordarnos esto y más. Observa las aguas, esas son fotos que yo he tomado, y me ayudan a recordar en qué situaciones Papá Dios ha estado, a dónde nos ha llevado, y las inmensas sorpresas con las que nos ha acompañado.

¿Cuáles son tus fotos/recuerdos/historias que podrías contar o sencillamente recordar?, mira la siguiente mano, la acabo de recordar y es que en medio de un viaje, por un camino que no sabía si debíamos andar, ni con qué íbamos a pagar, el señor del Ejercito de los cielos nos sorprendió:

Padre Nuestro, así empieza la oración que Jesús enseñó, primero reconociendo la relación cercana con Dios, seguramente no todos tienen por su propia experiencia (su punto de vista), el mejor ejemplo para hablar de un «papá», pero en verdad: darnos la oportunidad de conocer a Dios como Papá, como Abbá (papito), es más que un amparo, es más que un abrazo, es… Sepan que Dios es también Papá, y está, habita, cuida, como fortaleza, como castillo, como abrigo…

No es sencillo para muchos, no todos hemos vivido en «las aguas de los otros», pero desde los 14 años aprendí que le podía decir Papá y decidí empezar a decirle Abbá (a Dios). Desde entonces, ha sido muy diferente, las oraciones son más cercanas. Tengo un papá y una mamá maravillosos, pero aprendí estando en un seminario del Espíritu Santo, una semana que como familia decidimos que fuera diferente, que también era necesario acercarnos a Dios y poder decirle: Papá, y eso hice yo.

Por esto te animo; conoce o dile cada vez más Papá, desde la perspectiva individual. Te respeto, pero si algo quiso enseñar Jesús, es que conociéramos a Dios, como Papá, Abbá, papito, Nuestro, tuyo y de de muchos más.

Deja un comentario