¿A qué te suena esta frase?, ¿es incomodo?, ¿por qué sería incomoda una verdad así?

A veces lo incomodo puede ser algo que necesitamos, algo que debemos aceptar para avanzar, cambiar de zapatos, movernos a otra silla, o algo como una verdad. Sin duda hay GOZO, cuando obedecemos, porque aunque haya costado, el gozo que experimentas después, es más que una pasajera sonrisa o una profunda alegría, es como un «Fresquito en el corazón», algo como esa paz en el estrés de los dominantes pensamientos.
Al Espíritu Santo le podemos pedir que nos recuerde esos momentos en lo que pudimos confirmar lo que dice el siguiente fragmento:
2 Corintios 4:17
Porque esta leve tribulación momentánea, produce en nosotros un cada vez más excelente y eterno peso de gloria. (BTXIV)
Pues nuestras dificultades actuales son pequeñas y no durarán mucho tiempo. Sin embargo, ¡nos producen una gloria que durará para siempre y que es de mucho más peso que las dificultades! (NTV)
Pues esta aflicción leve y pasajera nos produce un eterno peso de gloria que sobrepasa toda comparación. (NBLA)
Es aprender a ver las situaciones complicadas como algo pasajero, algo que puede traer algo bueno, como la lluvia: nos trae refresco para la tierra que ha pasado por incendios, o hidratación para los animales, refugio para los peces, o a nuestros ojos un lindo y precioso arcoíris… Entonces, pensemos en las dificultades que implican nuestra obediencia como algo pasajero, que podría PRODUCIR EN NOSOTROS: UN MAYOR PESO DE GLORIA, algo así como sonrisas que refrescan, paz para pensar, tranquilidad para continuar, y demasiado gozo!!!
Algo para recordar: cada uno vive sus propios procesos, para el otro puede ser muy difícil empezar a orar a diario, para los demás entregar algo (despojarse de algo), para otros puede ser terrible hablar con alguien que no quiere; pero para Todos podría ser un leve momento que nos bendice y produce: un gozo sin igual!
Así que afrontar las leves y pasajeras (que bueno saber pasarán), podría requerir solamente OBEDECER, pues esto podría ser incómodo pero liberador, exigente pero fructífero; porque sin duda podremos decir: «ya paso, y aunque costó, demos gracias al Señor»; porque es bueno, nos acompañó en la tormenta, nos aumentó la fe, y juntos escribimos una situación adicional para AGRADECER!, GRACIAS POR TU ACOMPAÑAMIENTO, AMOR Y GUÍA EN ESTA O AQUELLA SITUACIÓN…
… Pienso que aún PODER ser conscientes de que Papá Dios, o Jesús (el hermano mayor), o el suave Espíritu de Papá Dios, estuvo presente en la tribulación: es un inmenso y eterno peso de Gloria, que Produce Gozo, Valiosísimo fruto del Espíritu de Dios.
¿A qué podrías decir ahora, en este momento: obedezco Papá Dios, aunque no quiera?, el alfarero «trans-FORMA», «Moldea», y esto… A veces, incomoda.