Las preguntas de Jesús son sinceras y confrontan, sin duda a los fariseos los dejaba sin excusas, a sus discípulos por ejemplo los hacía decidir, y a nosotros¿cómo nos iría con las preguntas de Jesús?
En Mateo 21:23 en adelante Jesús dice: ¿Les haré una pregunta?
El bautismo de Juan ¿Era del cielo o de los hombres?, no respondieron nada concreto… Dijeron que no sabían (para no decir nada que los comprometiera).


En otros versículos, nos cuentan que Jesús dijo: ¿Leíste en las escrituras…?
Jesús preguntó: ¿En qué puedo ayudarte?
Y así, muchas otras preguntas más… ¿Me amas, ______?, escribe tu nombre…
Así es buena una conversación también con Jesús, que él nos pregunte y nosotros podamos responder, y si no sabemos que decir podríamos pedirle que nos explique también, como lo hacían sus discípulos con él, en esos momentos de aprendizaje real, porque estaban muy cerca a él.