Hagamos de la oración, algo sencillo durante el día, muchas técnicas y métodos (caminos), kilos de estrategias ahora para todo circula por las redes, los lenguajes y las diferentes conversaciones; pero, ¿por qué enredarnos en algo realmente lindo, puro y sencillo?
Sencillo, diálogos, charlas, es como tener conciencia de la presencia de Dios durante cada labor que hacemos, durante en el día a día en lo que vivimos: al planchar (gracias por la ropa y la luz para poder planchar); al caminar, gracias por las dos piernas, la salud y la posibilidad de caminar; las manos, los labios, los ojos, al trabajar, durante la jornada laboral o por cualquier labor, es solo hablar… Lenguaje no verbal, lenguaje verbal, lenguaje tácito, explícito, gráfico, audible, visual, audiovisual, de dos, 3 o mil dimensiones, no enredemos lo sencillo, los navegantes aprenden diferentes tipos de nudos para asegurar, enganchar… etc., pero Jesús les dijo a los pescadores, suelten las redes, a esos que tenían una red como único elemento de pesca, ¿pescadores sin red para pescar los peces del mar?
Así es, simple sencillo… Lo que Papá Dios sí sabe y conoce, es la intencionalidad, sencillo, práctico, un «hola Papá», «gracias…», «contarle lo que vivimos aunque él lo haya visto todo (más de lo que nosotros vimos o pensamos»… Recordemos es un Dios vivo, lo único que anhela es nuestra presencia, porque él está presente en nuestras vidas, y nos quiere como parte de su vida.
Si Jesús es vida, ¿Por qué no charlar con él durante el día a día?
