Esto es algo pendiente de entender a plenitud, pero para los que estamos en el camino de haber decidido creer en Jesús, posiblemente esta definición es la sencilla explicación para completar esta oración:
«Entrando Jesús en la barca, lo siguieron los discípulos de él». (Mateo 8:23)
En el libro de Juan dice: «Y esta es la vida eterna: que te conozcan a ti, el UNICO DIOS VERDADERO, y a Jesucristo, a quien has enviado». (Juan 17:3)
Entonces no pensemos en el luego, porque conocer a Dios y a Jesús, es algo de toda la vida, para conocerlo hay que pasar tiempo con Dios, tenerlo presente en nuestros días, porque para conocer a alguien hay que compartir y pasar algunos momentos con esa persona que estamos dispuestos a conocer. Entonces, la vida eterna, no necesariamente es lo que empieza luego de partir; lindo regalo es ver que la vida eterna es conocer a Dios, y a Jesús (su hijo, a quien envió).
No es una reflexión para debatir, es algo que ha estado escrito, y que algún día descubrí y decidí creerlo así: conocer a Jesús, de eso trata la vida eterna, no pensando en lo que vendrá, solo en el interés de pasar un rato con Dios y poder compartir. Porque para eso es la vida, eterna y abundante, para conocerlo a él. Ahora, es buen momento para orar un poco, leer su historia y poderlo conocer, como nueva actividad en la cotidianidad
