Como niños, es decir: CON autenticidad

Es época que suele ser alegría para los niños. Los padres, tíos, primos, abuelos y hermanos, estamos en modo niños (también); a veces recordando, jugando, comiendo y compartiendo, pero es el momento para poder recordar «como es que disfruta un niño», sin razonar, sin juzgar, porque simplemente es para esperar, para descansar de las tareas, para pasear (en muchos casos), o para hacer algo diferente a la rutina del resto del año (en algunos casos)… Pues por lo que vemos, hemos vivido, o por aquello que nos rodea, posiblemente validamos el resto del mundo mundial; pero es prudente recordar que no siempre ni para todos las personas, la historia ha sido igual.

En todo caso, si hay algo que podría generalizarse y es la inocencia de los niños, los que llegan repletitos de buenos pensamientos, de ojos brillantes, de sonrisas ilimitadas, y de dulces corazones que nos pueden romper «las estrictas armaduras»; esto es lo que ha sucedido con dos princesas en mi vida, mis sobrinas… Princesitas llenitas de amor, de sonrisas tan ilimitadas que las compartimos a carcajadas, de valiosos pensamientos y puros sentimientos; y es que toda seriedad de la tía desaparece cuando ellas están cerca, jugamos como niñas subiendo al tren de un centro comercial, jugamos al salón de belleza (con mi cabeza…), jugamos, reímos, y volvemos a reír, al punto que los que están cerca, empiezan también a sonreír…

Y esto me permitió entender mejor este versículo que leí el día de hoy:

«Y llamando Jesús a un niño, lo puso en medio de ellos, y dijo: Les aseguro que para entrar en el reino de Dios, ustedes tienen que cambiar su manera de vivir y ser como niños.» (Mateo 18: 2-3, versión Traducción al Lenguaje Actual)

¿Pero cómo es que vive un niño?, ¿cuál era el diseño en el principio de un niño?; esto es lo que suele llevarnos a recordar a los niños que hemos visto, a los primos, sobrinos, nietos, hijos, vecinos.

Pero sin entrar en análisis científicos, filosóficos, ni nada de esto, pensé en que un niño es AUTÉNTICO, sencillamente es; está aprendiendo y repitiendo lo que ve, pero es AUTÉNTICO, sin copias, es LA VERSIÓN ORIGINAL DE SÍ MISMO. La esencia es más pura (porque ha vivido menos, y se ha corrompido menos), es Genuino, el niño, es.

Entonces no digamos tanto a los niños que son niños grandes, permitámosles SER NIÑOS, llegará el momento en que esa infancia sea su herramienta para sonreír y disfrutar en la Adultez… Seamos como niños, LA VERSIÓN ORIGINAL DE NOSOTROS MISMOS.

Este es para todos un buen momento de compartir con otros niños, y recuperar la esencia de vivir como niños, cambiando la manera de vivir. Sonriamos más, esperemos más, DISFRUTEMOS MUCHÍSIMO MÁS.

» Y llamando a un niño, lo PUSO EN MEDIO DE ELLOS, y dijo: de cierto les digo: si no fueran TRANSFORMADOS Y LLEGARAN a ser como niños, de ningún modo entraran en el reino de los Cielos». (Mateo 18:2-3, versión Biblia Textual)

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