Ligeros, son cargueros por su amor.

Por costumbre algunos cargan y preparan sus lomos para transportar cargas grandes o muy pesadas, o sencillamente cargar, porque tienen a lo mejor idea de ser un buque de carga, pero no es así, además porque el buque suele ser hecho para eso, y es cargado (llenado) y dirigido por los otros.

Es grato ayudar, pero por diseño de ser «seres humanos», es imposible cargar, cargar y volver a cargar. Es verdad que los buques están hechos con materiales resistentes y también que tienen equipos para reparaciones y mantenimiento, por otro lado están navegando largas distancias, y entre más carguen más buscados suelen ser… Pero, las latas no sienten y si pierden una parte la remplazan y no les duele; pero esto no es así con los que piensan ser fuertes cargueros y que tienen como motor, un corazón.

Pero, es a veces más desgaste decirle a «un carguero humano» que no cargue, y se deje de preocupar, por esto es mejor entender que los «cargueros humanos» están diseñados con una inmensa capacidad de amar, y es porque aman que les gusta ayudar y cargar; por esto entonces dejémoslos cargar, oremos por su bienestar y que las cargas no los desgasten de más.

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