Cuidemos el presente

Mucho está escrito sobre lo que realmente sucede de aquello que pensamos que podría llegar a suceder… Pensamientos, imaginación, problemas, sucesos que en la mayoría de casos están repletos de: «y que tal sí…»; pero en medio de tanta incertidumbre a nivel mundial, es necesario dejar de planear para poder disfrutar.

La imagen de estas flores, hace mucho la vi en un bello jardín de otro precioso país… Pero lo que más me gustó, es que muestra etapas, procesos, casi que los 3 tiempos de la problemática llamada historia: antes, ahora, después.

Al frente una bella flor que está por acabar; al medio, casi de protagonista está la rosa rosa, en todo su esplendor; y al fondo un pequeño y casi imperceptible rojo botón…

Ahora lo más probable es que estés pensando, en la niñez, la juventud, la adultez… etapas de la vida, pero porqué mejor no lo apreciamos como si fueran días en el calendario;

Si vemos la flor que está primera, es lo que ya pasó, que aunque le sirvamos agua en cada pétalo no volverá a ser igual; y si nos enfocamos en la del fondo, que puede representar lo que viene, para sobrecuidarla y que no suceda lo mismo que vivió la que está por dejarnos el aroma en el amado compendio de recuerdos porque es lo que ya paso… Si esto es lo que hacemos con cada momento, es natural que des-cuidemos la del medio y por esto nos dejemos robar el gozo de apreciar los bellos pétalos que como el infinito se multiplicaron (y a lo mejor ni cuenta nos dimos por estar en el ayer de lo que no hicimos, o por estar planeando lo que podríamos hacer en el futuro…)

Podría ser que el presente esté tan frondoso y con tan rico aroma, suave como cada pétalo, digno de agradecer y fotografiar; que por un engañoso coctel de planes o remordimientos, podamos una vez más dejarlo marchitar – y así luego el círculo regresará, no dimos gracias por el frondoso presente, y entonces es cuando llegan las penas y se levantan los planes llenos de falsa planeación… Por esto acudamos a la preciosa PAZ!!!!!

A veces son más las preocupaciones que en algunos momentos nos restan el gozo del eterno presente de Dios; o los remordimientos que muerden los pétalos del frondoso presente.

¿Pero, y cómo disfrutar el presente?, a veces una profunda respiración, un aliento de vida… Puede ayudarnos a estar muy conscientes del ahora, el aire ingresa, pausa… Para los ajetreados pensamientos (que claro, se aceleran a veces con tanta pantalla, ruido e información, es lo que algunos llaman saturación de información… y es que tan solo es un ser (tú, yo, los demás, pero cada ser humano es UNO, quien está recibiendo tantos datos sin parar).

Por eso es que cuando comemos, charlamos, oramos, trabajamos, pintamos, cantamos, caminamos, corremos, o posiblemente estemos en cama, en recuperación, sin trabajo, sin comida o bebida… Es por esto que sin importar en el momento en el que estemos es necesario que podamos aprender a ver con esos lindos prismas de Jesús, es entonces necesario que él nos enseñé a ver, a aumentar nuestra capacidad de agradecer, en ese momento para seguir pensando en eso que es realmente presente, como un regalo, como lo es la preciosa vida de cada día a día; porque escrito está: a cada día dejemos su afán…

Mateo 6:25-34

Por tanto… (dijo Jesús)

«34 Así que no se preocupen por lo que pasará mañana. Ya tendrán tiempo para eso. Recuerden que ya tenemos bastante con los problemas de cada día.» (TLA)

«34 Así que no se preocupen por el mañana, porque el día de mañana traerá sus propias preocupaciones. Los problemas del día de hoy son suficientes por hoy. (NTV)

Es el AHORA!, es momento de cuidar cada «lindo lindo día», como si fuera esa linda flor del medio, frondosa, suave, grande… ¿Y si cerramos los ojos, por qué podríamos agradecer?

Entonces, ¡Cuidemos el presente!, el pasado no se entrometa ni el futuro se adelante… ¡El gozo de ahora, es mayor si lo podemos aprender a cuidar!

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