En estos días por estar leyendo el evangelio de Mateo, capítulo 6 (encontré muchos tesoros), pero uno en especial otra vez apareció.

Es posible que lo hayas leído, y que lo hayamos relacionado con varias semejanzas, pero en verdad si el ojo es la lámpara del cuerpo, entonces ¿para qué funciona una lámpara?, ¿por qué esa comparación con el ojo? y ¿por qué hace la referencia entre el ojo que es bueno y bendice el cuerpo y el ojo malo que lo que refleja tinieblas?
En el día a día son más las pantallas con las que «ocupamos nuestros ojos»… ¿Pero qué estás viendo con tus ojos?
Esas imágenes llegan a nuestra mente y nos permiten aprender, comprender y sobre todo «alimentar» lo que pensamos, sentimos y decidimos (también los sonidos, los aromas, lo que sentimos con la piel, y lo que saboreamos) pero, ¿entonces por qué esa aclaración sobre la lámpara y el ojo, algo que usamos tanto durante todo el día y a veces de manera tan inconsciente?; digo inconsciente porque a veces no entendemos por qué ciertos recuerdos o comportamientos o esos pensamientos que quizás ni planeamos ni son muy nuestros… Sencillo porque todo el día nuestros 2 ojos (en la mayoría de las personas), están recibiendo información, a veces de manera simultánea por múltiples canales: 2 pantallas o 3 en el computador; 1, 2 ó 3 celulares; televisor; publicidad en las calles, centros comerciales, etc.
Pienso que si las imágenes fueran poca cosa, no serían una de las fuentes más utilizadas por los medios de ventas y comunicación… ¿Qué piensas tú?
Mateo 6: 22 La lámpara del cuerpo es el ojo; así que, si tu ojo es bueno, todo tu cuerpo estará lleno de luz; 23 pero si tu ojo es maligno, todo tu cuerpo estará en tinieblas. Así que, si la luz que en ti hay es tinieblas, ¿cuántas no serán las mismas tinieblas? (versión Reina Valera 1960 – RVR1960)
Es decir que es bueno revisar cómo está la lámpara del cuerpo, y qué intensidad de luz está reflejando: mucha o poca, luz es luz, es verdad que hay intensidades … Pero Luz es Luz.
22 »Los ojos son la lámpara del cuerpo. Por tanto, si tus ojos son buenos, todo tu ser disfrutará de la luz. 23 Pero si los ojos son malos, todo tu ser estará en oscuridad. Si la luz que hay en ti es oscuridad, ¡qué densa será esa oscuridad! (Versión Nueva Versión Internacional – NVI)
Cuidemos lo que vemos, es nuestra responsabilidad elegir lo que da luz a nuestro cuerpo; o como dicen otras versiones, lo que da luz a todo nuestro ser.