En las relaciones suele usarse mucho la expresión «es/son/soy… como piedra de tropiezo…»
Pero por qué no cambiar esta expresión, para llamarnos «piedras vivas«, en vez de ser tropiezo, estorbo, etc., podría ser mejor reconocernos a nosotros y a los demás como piedras vivas, Que seamos BENDICIÓN LOS UNOS PARA LOS OTROS, Y TAMBIÉN SEAMOS DE BENDICIÓN PARA NOSOTROS MISMOS.
Tengamos en cuenta lo que dice sobre piedras vivas en la primera carta de Pedro capítulo 2, versículos 5 al 9.
1 Pedro 2:5-9 (Versión – Nueva Versión Internacional)
5 también ustedes son como piedras vivas, con las cuales se está edificando una casa espiritual…
«Miren, yo pongo en Sión
una piedra angular escogida y preciosa,
y el que confíe en ella
no será jamás defraudado».
7 Para ustedes los creyentes, esta piedra es preciosa; pero para los incrédulos,
«la piedra que desecharon los constructores
ha llegado a ser la piedra angular»,
…
9 Pero ustedes son descendencia escogida, sacerdocio regio, nación santa, pueblo que pertenece a Dios, para que proclamen las obras maravillosas de aquel que los llamó de las tinieblas a su luz admirable.
1 Pedro 2:5-9 (versión Traducción al Lenguaje Actual)
4-5 Ustedes son piedras vivas que Dios está usando para construir un templo espiritual. Por lo tanto, acérquense a Jesucristo, pues él es la piedra viva que la gente despreció, pero que Dios eligió como la piedra más valiosa… 6 Pues Dios dice en la Biblia:
«Yo seré para Jerusalén
una piedra valiosa y escogida.
Seré la piedra principal,
y serviré de base al edificio.
»El que confíe en mí
jamás será engañado.»
7 Ustedes creen en Dios, y por eso consideran que esa piedra es muy valiosa. Pero a los que no creen, les sucede lo que dice la Biblia:
«La piedra que rechazaron
los constructores del templo
es ahora la piedra principal.»
8 Y también:
«Ésta es la piedra
por la que muchos caerán;
muchos tropezarán en esta roca.»
¡Eso es lo que se merecen! ¡Tropezarán por no aceptar el mensaje de Jesucristo!
9 Pero ustedes son miembros de la familia de Dios, son sacerdotes al servicio del Rey, y son su pueblo. Dios mismo los sacó de la oscuridad del pecado, y los hizo entrar en su luz maravillosa. Por eso, anuncien las maravillas que Dios ha hecho.
En los anteriores versículos, dice que somos PIEDRAS VIVAS, que hemos sido elegidos para anunciar las maravillas de Dios: por esto hablemos bien, pensemos bien, bendigamos a los que están cerca, a nosotros también.
Que seamos BENDICIÓN LOS UNOS PARA LOS OTROS, Y TAMBIÉN SEAMOS DE BENDICIÓN PARA NOSOTROS MISMOS. Como piedras vivas que han sido encendidas para entregar mucha BENDICIÓN, Y ENCENDER A LOS DEMÁS.


