El plan que multiplicamos es el que está libre d e levadura (marcos 8: 14-21), creamos que podemos ser limpiados, desechemos la levadura que no sirve, eso que nos estorba para que el corazón sea más limpio,cómo terreno fértil y bendecido. Jesús multiplicó, los peces y los panes, bendiciendolos, no era algo extraordinario lo que decía, pero si como lo hacía… Porque creía… Porque de su corazón salía bendición poderosa, porque era fruto de su boca, de lo bueno que en él había, era lo que compartía. Después de haber partido, Jesús, 5 panes entre 5 mil y 7 panes entre 4 mil, sus discípulos él le pregunta: «¿Qué discutís, porque no tenéis pan? ¿No entienden ni comprenden? ¿Aún TIENEN ENDURECIDOS SU CORAZÓN?», no tengamos más nuestro corazón endurecido
Dios enseña que de lo que tienen nuestros equipos de trabajo es de dónde podemos multiplicar (Marcos 8: 1-10), familias casas, parejas… Él les pregunta a sus discípulos qué es lo que tienen…
Esto es importante, para tener oídos que oigan lo que Dios dice y ojos que vean, como muchas veces Jesús menciona al explicar las parábolas a sus discípulos: el que tenga oídos que oiga… Teniendo ojos no ven… entre otros ejemplos); esto es muy claro, cuando en Marcos, después de la historia en la que nos cuentan como pudieron alimentar la multitud, se van a una barca, Jesús los alcanza (caminando sobre el agua desde la orilla), y el escritor nos cuenta:
«Y subió en la barca, y se CALMÓ EL VIENTO; y ellos se asombraron de gran manera, y se maravillaban. PORQUE AÚN NO HABÍAN ENTENDIDO lo de los panes, pues estaban ENDURECIDOS SUS CORAZONES». (Marcos 7:51-52)
Cuántas cosas maravillosas (sencillas, simples) que habremos vivido con Cristo, no entenderemos porque aún tenemos ENDURECIDOS el corazón para creer?
Creamos, y para esto hay que ablandar el corazón