En estos días estudiando la parábola, cuento, historia…etc., pero sin duda una de las mejores explicaciones para entender que hay PROcesos, es la explicación de lo que hace UN SEMBRADOR (Mateo 13, Marcos 4, Lucas 8); he encontrado algunas perlas maravillosas que sin duda hacen que estas líneas escritas hace muchos siglos, sigan siendo líneas llenas de riquezas para seguir repitiendo sin cansarnos… Que bella es la palabra escrita por Dios.
Marcos 4:1 «Otra vez Jesús, comenzó a enseñar». Él enseñaba, una y otra vez, no era desgastante para él enseñar, y es porque si él enseñaba, había otros que necesitaban aprender de él, entonces, ¿qué necesitamos en este tiempo aprender de él? (concreto, algo puntual, algo que podamos alcanzar)
Marcos 4:3 «El Sembrador, salió a sembrar». Parece algo tan sencillo, pero es algo tan claro: el sembrador siembra, y esto lo que le da dirección al despertar… Salir a hacer, aquello que es... Algo como dice en Mateo 5:9 «Bienaventurados los pacificadores; porque ellos serán llamados hijos de Dios«. Es decir, los hijos de Dios, debemos procurar la paz, llevar paz, ayudar para que en los lugares donde estemos «halla paz».
Lucas 8:5 «El sembrador salió a sembrar su semilla«, de lo que tenemos sembramos…
Marcos 4:9 «Entonces Jesús les dijo: El que tiene oídos para OÍR, oiga». Esta es otra de esas perlas de la escrituras, tan simples que se repiten fácil, pero es que es tan sencillo, los oídos le sirven para oír, entonces OIGA (no entra en juegos tan complejos como la diferencia entre escuchar oír), simplemente oído = oír = OIGA, como primera medida para APRENDER, DEBEMOS OÍR!
Y así, es que podemos ver esta parábola también de una manera diferente, esas semillas que nos dicen, o nos quieren enseñar ¿en qué tipo de terreno están cayendo hoy?:
Mateo 13: 4 «Mientras sembraba, parte de la semilla cayó: junto al camino… en pedregales (5)… entre espinos (7)… en buena tierra (8)». Así, lo que oímos/recibimos, esas semillas que recibimos podrán caer en diferentes etapas de nuestra vida, o como aprendía estos días: en el corazón, pero cómo está ese terreno de nuestro corazón?
A veces, podremos oír palabras de algunos que sabemos que oiremos con facilidad, entonces a lo mejor esas semillas darán mucho fruto, pero en ocasiones podremos tener casi piedras o situaciones como espinos contra algunos, que impedirán que esas buenas semillas que nos quiere entregar Dios, incluso a través de otros (que no pensamos que nos «sirvan»), podrían estar siendo desperdiciadas porque ni si quiera oímos para recibir, porque los pensamientos de amargura como espinos las «batean» o volteamos los oídos y casi que parece que ni nos rozaran y cayeran junto al camino… Para crecer NECESITAMOS APRENDER, por esto debemos oír, y ver cómo estamos escuchando, porque a lo mejor, Jesús está hablando!
