Hay algunos momentos en lo que necesitamos CREER. Lo que sucede en otras ocasiones, es que sin darnos cuenta ya hemos creído sin haberlo notado; pero, ¡hay momentos en los que es necesario ser VALIENTE PARA CREER!
A veces, no basta con decir que creemos o que queremos creer, en ocasiones, aunque parezca confuso, se requiere valentía para CREER… Pero, si creer es algo tan sencillo como decidirlo: «yo creo», ¿por qué el trabalenguas que he mencionado hasta este momento?
Sencillo, porque a veces es necesaria la valentía incluso para poder decidir, deSIdir = decir SÍ para IR.
Este juego de palabras surge al ver una película preciosa sobre Dios, y algo llamó mi atención (porque quise fíjarme en detalles, pues es como la 6ta vez que la veo…): ¡ES INCREIBLE!… EL COMPAÑERO DEL AUTO CORRIJE y le dice: ¡ES FE!
¿Por qué la aclaración?, pensé. Y así, entonces encontré algo delicioso en estas dos muy usadas palabras:
in-CREIBLE vs. FE…
Lo que parece increible, es poque sencillamente no se CREE… Por esto, entiendo que a veces para CREER debemos deSIdIR, CREER, como el valiente que debe ir un poco más allá de su fe.
Fe, palabra tan bella, poderosa, descrita y a veces simplemente indefinible… Por que es una Palabra que se VIVE.
Estos días estamos viendo que se acercan nuevas fechas, que el espacio en la agenda nos indica que es necesario adquirir una nueva, que…. algo está por acabar… Pero, ¿qué fue eso IN-CREIBLE, que viste que cuando creíste pudo SER, simplemente porque decisite decir y que tal si… ¿y que tal … si esta vez sí?
CREER para ser VALIENTE, puede ser; pero ser valiente para CREER, requiere fortaleza y convicción inquebrantable, ojo no es «intocable», es una fe inquebrantable.
Entonces, ¿qué es eso in-creible, que podrías compartir estos días en tus reuniones familiares para bendecir a otros con tu valiente fe?