Habiendo aprendido en el escrito anterior que descansar en quietud y reposar en Dios, es nuestra fortaleza (haz click aquí para ver el anterior), y que descansar es una manifestación de nuestra confianza hacia Él, hay algo hermoso en el siguiente versículo para este tiempo, en el que todo corre con mucha prisa y casi sin pausa:
Isaías 40:31
31 pero los que esperan a Jehová tendrán nuevas fuerzas; levantarán alas como las águilas; correrán, y no se cansarán; caminarán, y no se fatigarán.(RVR1960)
Otra versión
31 pero los que confían en Dios siempre tendrán nuevas fuerzas. Podrán volar como las águilas, podrán caminar sin cansarse y correr sin fatigarse». (TLA)
Hay momentos, en los que incluso Dios, tiene afán para que las cosas se hagan prontamente, es verdad que es el máaaassss paciente de todos, pero no creo que su sofá de trabajo sea una cómoda hamaca junto a la playa para esperar y esperar hasta que nos decidamos a actuar. No, Él nos tiene paciencia en el proceso, pero tampoco abusemos, jajajaja.
Hay momentos en los que es necesario utilizar el acelerador, movernos, actuar… Y aún para estos momentos, Él Padre más misericordioso y amoroso, nos promete que tendremos nuevas fuerzas cuando en Él confiamos o esperamos y podremos caminar o correr sin cansarnos ni fatigarnos.
¿Cuándo caminar fatiga o cansa?, cuando es más que ir a la esquina, para la mayoría de nosotros, y para otros es casi un sobre-esfuerzo tan solo levantarse de sus camas… Y en éste versículo dice que aún aunque corramos, si confiamos en Dios, no nos cansaremos ni nos fatigaremos y además que tendremos nuevas fuerzas, tanto como para levantarnos como águilas… ¿Volaremos?, creo que es que podremos hacer algo más que caminar o correr, y será de manera tan majestuosa y sorprendente como cuando un águila abre sus alas para volar, alto muy alto.
Es decir, que incluso en el día a día aunque haya afanes, no nos cansaremos, porque Él nos dará nuevas fuerzas (es como si fuera más que la misericordia del perdón, sus misericordias son nuevas cada mañana para amarnos, y eso implica darnos nuevas fuerzas, si es necesario).
¿Él nos dará nuevas fuerzas y nos levantará como a las águilas?, entonces arrebatemos ésta promesa, tomémosla a dos manos, porque es talla perfecta en este tiempo en el que todo corre y en el que incluso Dios tiene afán de obrar, y nos exige despertar para actuar.
¿Necesitas nuevas fuerzas?, y ¿necesitas correr sin casarte o caminar sin fatigarte?, pues si confías en Dios y como dice Mateo 7:7a «pide y se te dará»… Mateo 7:8a «porque todo el que pide recibe»… Mateo 21:22 «Y todo lo que pidáis en oración, creyendo, lo recibiréis».
Tan solo confiemos y descansemos en Dios, que si es tiempo de ir aprisa Él nos dará nuevas fuerzas para continuar.