Si quietud, entonces, confianza = fortaleza

-«Corre, corramos, corran… Rápido, aprisa, hay afán.»-; esto suena tan seguido en voces propias y ajenas que parece el vestido de los pensamientos y el motor de los movimientos y decisiones.

-«No te equivoques, no hay tiempo para el error porque corregir es un reproceso»-, ¿será cierto?, ¿la excelencia verdadera será ésta?

Pues creo que otro podría ser el vestido de los pensamientos y el motor de los movimientos y decisiones. Miremos este exquisito versículo:

Isaías 30:15

Reina-Valera 1960 (RVR1960)

Porque así dijo Jehová el Señor, el Santo de Israel: En descanso y en reposo seréis salvos; en quietud y en confianza será vuestra fortaleza. Y no quisisteis,

Nueva Traducción Viviente (NTV)

Esto dice el Señor Soberano, el Santo de Israel«Ustedes se salvarán solo si regresan a mí y descansan en míEn la tranquilidad y en la confianza está su fortalezapero no quisieron saber nada de esto.

Traducción en lenguaje actual (TLA)

»Por lo tanto, así dice el Dios santo de Israel“Vuelvan a obedecerme, y yo les daré poder. Si en verdad confían en mí, manténganse en calma y quedarán a salvo. Pero ustedes me rechazan;

¿Entonces, sí está permitido el descanso?, claro que sí, como empieza éste versículo, en las 3 versiones: «dijo Jehová el Señor», «dice el Señor Soberano», «dice el Dios Santo de Israel».

Entonces no está mal descansar. Pero, no solo se queda en esto, aclara que es descanso y reposo en Dios, y ¿por qué?, porque al decidir parar las carreras y los afanes, para confiar y fijarnos en Dios (como la historia de Marta y María – Lucas 10:38-42) «en quietud y en confianza será vuestra fortaleza«, «en la tranquilidad y en la confianza está su fortaleza«, además es como si dijera: Si en verdad confían en mí, manténganse en calma y quedarán a salvo».

No es no hacer nada, es reposar, es descansar, como cuando un bebé «reposa» en los brazos de sus padres. O ¿qué pasa si en el remolino de un río no no quedamos quietos?, necesitamos quietud para no hundirnos ni dejarnos llevar a la profundidad.

Parece un concepto «descabellado» que la quietud y la confianza sean fortaleza, cuando casi todo alrededor intenta enseñarnos que la inquietud es eficacia y la desconfianza es inteligencia, además que la autonomía es una supuesta invencible fortaleza…

Entonces, esperar es fortaleza, y es diferente a la que se obtiene a través del ejercicio para ejercitar los músculos, la fortaleza de la que habla Isaías es la que dice: con Dios nos fortalecemos, en quietud y reposo. ¿Cuántas veces pedimos a Dios pero no podemos esperar y confiar en que Él hará?

jajajaja … Dios es hermoso, siempre mostrando y retando que a su manera se puede hacer diferente; y aún puede haber victoria, pues en este corto pero exquisito versículo habla de una inmensurable victoria: «la salvación».

La tranquilidad, el reposo, la quietud, mantenernos en calma, son un elocuente lenguaje de confianza.

Que el Espíritu Santo nos ayude para que sus frutos de, paciencia y confianza (Gálatas 5:22), sobreabunden en nosotros, para que no se diga de nosotros en el cielo: «Y no quisisteis«,o «pero no quisieron saber nada de esto«,o «Pero ustedes me rechazan«.

Por esto: Si quietud, entonces, confianza = fortaleza

 

Te comparto las citas bíblicas que mencioné:

Lucas 10:38-42

38 Aconteció que yendo de camino, entró en una aldea; y una mujer llamada Marta le recibió en su casa. 39 Esta tenía una hermana que se llamaba María, la cual, sentándose a los pies de Jesús, oía su palabra. 40 Pero Marta se preocupaba con muchos quehaceres, y acercándose, dijo: Señor, ¿no te da cuidado que mi hermana me deje servir sola? Dile, pues, que me ayude. 41 Respondiendo Jesús, le dijo: Marta, Marta, afanada y turbada estás con muchas cosas. 42 Pero sólo una cosa es necesaria; y María ha escogido la buena parte, la cual no le será quitada. (RVR 1960)

Gálatas 5:22-23

22 En cambio, el Espíritu de Dios nos hace amar a los demás, estar siempre alegres y vivir en paz con todos. Nos hace ser pacientes y amables, y tratar bien a los demás, tener confianza en Dios, 23 ser humildes, y saber controlar nuestros malos deseos. No hay ley que esté en contra de todo esto. (TLA)

 

 

 

Un comentario Agrega el tuyo

Deja un comentario