El amor de Dios, la más grande provisión

Aclaro desde el inicio: «sé que el dinero se necesita para vivir en este mundo (comprar alimentos, pagar el lugar donde se vive, movilizarse…)», pero, pensar que al decir «Dios es proveedor», es que Dios sólo proveerá dinero, es una visión demasiada limitada de Dios, del todopoderoso.

¿Por qué lo digo?, porque he podido experimentar la profundidad del amor de Dios. Ver a Dios como proveedor de dinero es muy superficial.

¿Pero, qué otra provisión puede haber, además de dinero?, algo maravillo que es el amor, ¿muy romántica, enamorada o cursi?, ¡no!

Si nos fijamos y buscamos en los recuerdos, podremos ver que hemos recibido de Dios más que el dinero oportuno para un pago pendiente que era importante, o para comprar comida, o para ayudar a un ser amado, o para ir a un evento que anhelábamos, o para…

Entonces, si lo vemos así, podremos entender que el amor de Dios es la más grande provisión, porque: nos ha cuidado, protegido, abrigado, mimado… Nos ha amado.

Mateo 7:11

»Si ustedes, que son malos, saben dar cosas buenas a sus hijos, con mayor razón Dios, su Padre que está en el cielo, dará buenas cosas a quienes se las pidan. (TLA)

 

Deja un comentario