Como arcilla (parte 4): Tiempo de espera

Hay varios momentos de espera, (¿esperar?, sí, no es inmediato, el proceso de moldeado y creación no es inmediato), de darle literalmente tiempo al tiempo; por ejemplo:

  • Esperar para ver la idea como una forma tangible y visible, fuera de nuestras ideas, más allá de nuestros pensamientos;
  • Tiempo de moldear cada parte, con paciencia, sin prisas; si no podrían quedar partes mal hechas, débiles o con burbujas (que facilitarían que la obra se quebrara en el futuro).
  • Una vez es moldeada la arcilla, hay que esperar para que se consolide, para que se afirme lo que se ha hecho. Es un momento de cuidar la obra para que no se fisure o se rompa; es estar atentos e ir mirando cuando ya esté lista para pulirla, pintarla y barnizarla.
  • Y si se fisura o quiebra, calma, hay tiempo de reparación mientras la arcilla aún tenga agua… Y sino se puede volver a empezar.

Jeremías 18:4

Y la vasija de barro que estaba haciendo se echó a perder en la mano del alfarero; así que volvió a hacer de ella otra vasija, según le pareció mejor al alfarero hacerla. (LBLA)

  • Tiempo de espera para que el pincel pase porque cada zona, aunque sea pequeña y haya que cruzar con mucho cuidado, es mejor hacerlo con calma para que sea pintado solamente lo que deba ser pintado… ¿Si nos salimos un poco?, calma hay solución, pero con paso lento y seguro se evitará un mal rato en el corto futuro.
  • Tiempo para esperar que la pintura seque y poder aplicar el barniz.
  • Tiempo para que el barniz se seque.
  • Tiempo de admirar la obra finalizada, no para vanagloria, sino para dar gracias de haber podido hacer tangible y visible una idea que solo en nuestros pensamientos estaba. Yo nunca pensé que podría hacer algo con mis manos tan delicado como trabajar con arcilla, pero ahora entendiendo mejor este versículo:

2 Corintios 3:5

No es que nos consideremos competentes en nosotros mismos. Nuestra capacidad viene de Dios. (NVI)

Hice las uvas sobre la misma pieza de arcilla, no fueron adheridas… Tiempo de espera para hacer, luego pulir y finalmente pintar, ¡una a una!; quise abandonar pero ahora agradezco haberla terminado.
  • Tiempo de espera para poder darlo a quien queremos entregarlo y ver su sonrisa, su agrado y así confirmar que todo nuestros trabajo y nuestro tiempo ha sido bien usado.
  • O tiempo de espera para poder ponerlo donde queremos, en ese lugar en que la hemos imaginado desde que iniciamos.

¿Hay varios momentos de espera?, sí, no es inmediato, el proceso de moldeado y creación no es inmediato, es necesario darle literalmente tiempo al tiempo, propio de cada paso. Parece que es mucha espera, a veces son esperas muy cortas, de segundos, de minutos, o días, pero es importante aprender a esperar para crear o restaurar.

Creo que esta es una de las razones por las cuales la paciencia es un fruto del Espíritu Santo (Gálatas 5:22), porque al ser un fruto: es algo que viene de una semilla sembrada, que con el tiempo crecerá y dará sus frutos… Tiempo de espera para ver los frutos.

Deja un comentario