Hace unos días, quise investigar un poco más sobre el origen de mi nombre (Paula –pequeña– Cristina – seguidora de Cristo-); me faltaba una palabra por estudiar, «seguidora», y me pareció tan interesante lo que encontré, que sería egoísta no compartirlo.
Sigas o no a Jesús, te interese o no hacerlo, es importante entender que aunque decidas a nada seguir algo terminas siguiendo. Entonces, ¿qué es seguir?
Es ir detrás; ir tras huellas, pistas o datos; mantener la vista sobre alguien o algo que se mueve; ir por un camino o dirección; continuar con lo empezado; cursar estudios; mantener el ritmo; ir comprendiendo un estudio, una persona o una lectura; ser defensor de una persona; y permanecer.
- Ir detrás. Es decir que Jesús va delante, diciéndonos por dónde ir; como los padres lo hacen con sus hijos en una excursión, van primero para buscar el mejor camino y evitar que algo dañe a sus pequeños tesoritos. Y para esto, quien sigue a otro, requiere humildad y disposición. Lo lindo es que cuando se sigue a alguien que nos quiere guiar con amor, la compañía es constante y la soledad no existe.

- Ir tras huellas, pistas o datos. En el caso de quienes decidimos «seguir a Jesucristo», estas huellas, pistas y datos, han sido consolidados en la Biblia, ese libro que fue escrito hace cientos de años, pero que sin haber ganado grandes premios, sigue siendo vigente, actual y valioso para cualquier generación de lectores.
- Mantener la vista sobre alguien o algo que se mueve. Nuestro Dios es un Dios vivo, no es algo inanimado o inerte. (Lucas 24:5 (NTV) Las mujeres quedaron aterradas y se inclinaron rostro en tierra. Entonces los hombres preguntaron: «¿Por qué buscan entre los muertos a alguien que está vivo?)
- Ir por un camino o dirección. Sin confusiones, sin dobles vías; podrá haber baches pero solo un camino. El que quiere seguir a muchas cosas o personas, mucho revuelto suele tener, en ese caso el enfoque afina la puntería para lograr acertar.

- Continuar con lo empezado. Aunque en el camino haya detenciones o situaciones complejas no es necesario abandonar cuando el camino de la fe se ha decidido andar. (2 Corintios 4:17 (NTV) Pues nuestras dificultades actuales son pequeñas y no durarán mucho tiempo. Sin embargo, ¡nos producen una gloria que durará para siempre y que es de mucho más peso que las dificultades!)
- Cursar estudios. Seguir a alguien, es un constante aprendizaje, sino se aprende de otra persona, sería tonto pensar que se puede avanzar solamente con autoparendizaje. (Juan 8:31 (NTV) Jesús le dijo a la gente que creyó en él: —Ustedes son verdaderamente mis discípulos si se mantienen fieles a mis enseñanzas)
- Mantener el ritmo. Poniendo atención y con constancia, como si de una melodía se tratará; no es monótona ni plana, puede haber subidas, pausas y bajadas, hasta silencios, pero permaneciendo sin detenerse. Un seguidor permanece.
- Ir comprendiendo un estudio, una persona o una lectura. Mientras seguimos a alguien vamos conociéndolo, entendiéndolo y comprendiéndolo.
- Ser defensor de una persona. Lo lógico es que si a alguien seguimos es porque en él/ella creemos, por lo tanto hay una sólida fidelidad.
- Permanecer. Evitando abandonar y esquivando las distracciones, porque las habrá, pero, ¿para qué detenerse en ellas?
Todas las fotos publicadas han sido tomadas por mí.