El conocimiento sin relación, nada fortalece; y una relación sin conocimiento, no se fortalece

Hemos oído que la relaciones son importantes, que no hemos nacido para vivir solos, que las relaciones son catapultas, que según con quienes andemos así seremos…

Pero tanto se oye, se lee y se anhela, que a veces parece que se construyeran relaciones sobre parámetros, que como estándares inflexibles, dirigen nuestras decisiones en medio de las variadas relaciones que experimentamos desde que nacemos… Parámetros en ocasiones, poco entendidos, pero muchas veces, aplicados.

Algunos parámetros suelen ser la cantidad o la calidad de conocidos, amigos o contactos, pero, ¿cuánto llegamos a conocer a esa cantidad, a veces incontrolable para la memoria?, o, ¿qué tan fuerte es esa relación que creemos de incalculable calidad?

Pensando estos días, luego de una interesante gripa, comprendía que con Jesús pasa igual:

  • Mucho conocimiento (estudio, lectura exhaustiva, análisis puro…) no asegura que exista una relación. Es como cuando de alguien «conocido» entramos a ver su perfil y sus fotos en redes sociales: hizo, no hizo, estuvo, se fue, estudió, está con, salió con… Únicamente datos y casi nulo contacto; por esto entendía que el conocimiento por conocimiento nada fortalece.
  • Y lo mismo sucede con una relación sin conocimiento, si no conocemos al otro, ¿cómo se puede fortalecer la relación?; varias relaciones solemos tener pero por falta de conocimiento (por distancia, rencor, desinterés…) la relación no se fortalece y suele debilitarse casi hasta desaparecer.

Entonces, para poder relacionarnos con Jesús, son necesarios los datos y el conocimiento, claro que sí, pero también es necesario construir una relación con él, porque él está a la puerta, llamando (sin cansancio), y esperando que la puerta que solo abre por dentro, sea abierta.

Apocalipsis 3:20

Mira que estoy a la puerta y llamo. Si alguno oye mi voz y abre la puerta, entraré, y cenaré con él, y él conmigo. (NVI)

Dice que ya está, no en pasado ni en futuro, sencillamente está ahora… Y creo que ésta relación también se puede fortalecer con relación, buscando conocerlo más y compartiendo más, como en una cena junto a un ser querido.

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