He oído a muchos padres, muchas autoridades y líderes preguntándose a sí mismos en qué han fallado, pero a veces no preguntan a sus familias, grupos o equipos, sin embargo Dios una vez más hace algo diferente, Dios ha buscado a su pueblo para preguntarle:
Miqueas 6:3
- »Oh pueblo mío, ¿qué te he hecho? ¿Qué he hecho para que te canses de mí? ¡Contéstame! (NTV)
- »Pero antes quiero que me digas: ¿en qué te he perjudicado?, ¿en qué te he ofendido? (TLA)
- Pueblo mío, ¿qué te he hecho, o en qué te he molestado? Responde contra mí. (RVR 1960)
Y luego, en los 2 versículos siguientes (te invito a leer el 4 y el 5) relata cómo ha ayudado a su pueblo, y no como recriminación sino como cuando un padre dice, al oír las quejas de sus hijos, «¡¡¡ pero qué he hecho!!!!.
Al escribir en mi cuaderno el resumen de estos dos versículos, tomando 3 versiones diferentes (TLA, RVR 1960 y NTV), fue sorprendente ver cómo se aplica para la vida de cada uno; por esto te lo comparto, intenta tomarlo para recordar y reconocer todo lo que Dios ha hecho por ti para mostrarte su fidelidad, para que conocieras su justicia, para salvarte cuando pensabas que salida no había.
«Me dio libertad, me sacó de Egipto, me redimió de la esclavitud».
«Envío personas para que me guiaran y me ayudaran a sacarme de donde estaba (aunque a algunas posiblemente ignoré y no hice caso)».
«Intentaron maldecirme, pensaban hacerme daño, pero enviaste a alguien para que me bendijera».
Has hecho tanto por mí, y a veces el problema inmediato, la ansiedad y la angustia o cualquier otro estorbo, me hacen olvidarlo, perdona mi mala memoria, perdóname porque a veces has hecho algo tan grande que lo olvido porque una pequeña piedra aparece y me atortola; pero gracias porque hoy me llevaste a hacer un listado de todas las cosas que por mí has hecho y no volver a olvidarlo.
Y aún así estás tan lleno de amor que incluso preguntas: ¿en qué te he perjudicado u ofendido?, ¿en que te he molestado?, ¿qué he hecho para que te canses de mí?
En nada, no has hecho nada para ofenderme y mucho menos para perjudicarme; Dios, TODO lo que por mí has hecho ha sido bueno… Todo lo contrario, gracias a ti por no cansarte de mí, a pesar de que tú si pudieses tener un listado de las veces en que te he ofendido, te he molestado y hasta he insinuado que me he cansado de ti.