Página 2, de la bitácora de un sembrador

Página 2

Lucas 8: 6, 13

Otra parte cayó sobre la piedra; y nacida, se secó, porque no tenía humedad. 13 Los de sobre la piedra son los que habiendo oído, reciben la palabra con gozo; pero éstos no tienen raíces; creen por algún tiempo, y en el tiempo de la prueba se apartan. (versión RVR 1960)

Las raíces se abren paso entre la tierra para buscar el agua pero si no pueden hacerlo libremente y con confianza, se debilitan, se secan y podrían llegar a morir. Por esto el tiempo con Dios a diario es tan importante, porque todos los días es necesario beber de SU agua.

La fe debe estar bien sujeta (a bases firmes y columnas estables), y necesita ser nutrida con intención constante.

Muchas veces, la indiferencia para lo que no tiene explicación, en nuestra cabeza, es tan grande que nos anestesiamos para ir como caballos, solo hacia adelante con los ojos tapados, callando las preguntas y ahogando las dudas, porque si no es racional no se puede explicar, y como dicen: lo que no sirve que no estorbe… Pero si sí sirve, ¿no sería mejor dejarlo e intentar hallar respuesta?

Que cuando oígamos alguna Palabra de Dios no sea con las alborotadas emociones, que la reciben pero, no le permiten que se fortalezca mientras crece, pues cuando las emociones se ven confrontadas con la prueba, llega la cobardía o la mediocre esperanza con un tiquete de pronta huída.

Es como cuando alguien está desanimado, pierde fuerza para cargar hasta una hoja de papel, y decide abandonar o huir porque nada parece lo suficientemente fuerte para que le ayude a sujetarse.

Que las semillas que han caído y han logrado nacer en cada uno de nosotros, no mueran por falta de agua o porque pensemos que no podremos soportar la prueba.

Deja un comentario