Y… ¿Qué hacer con el depósito de, «El corazón»? Pensemos primero, ¿de qué se llena el corazón, qué llega directamente a éste depósito, qué se acumula dentro?
Por ejemplo: «La esperanza postergada aflige al corazón, pero un sueño cumplido es un árbol de vida. (Proverbios 13:12 NTV). Cada vez que vemos que el cumplimiento de un anhelo se posterga en el tiempo, el corazón se entristece y así empieza a formarse basura dentro de él, como: frustración, débil o carente esperanza, debilitamiento, perdida de fuerzas, ausencia de ilusiones, y en muchas ocasiones la fe empieza a marchitarse, solamente porque no vemos el cumplimiento de un sueño. Y claro cuando un sueño se cumple, fortalece el corazón, es como un buen árbol (firme y robusto), hasta parece que es más fácil que florezca y dé fruto.
Pero, y si… ¿intentamos verlo diferente? Cada sueño no cumplido podría volverse una oportunidad para pulir nuestro carácter, para fortalecer nuestra fe y aumentar nuestra paciencia; como nos recuerda este versículo en sus diferentes versiones: Santiago 1:3:
- Porque ustedes saben que, siempre que se pone a prueba la fe, la constancia tiene una oportunidad para desarrollarse. (NTV);
- Así, cuando su confianza en Dios sea puesta a prueba, ustedes aprenderán a soportar con más fuerza las dificultades. (TLA);
- Sabiendo que la prueba de vuestra fe produce paciencia. (RVR 60)
Otro ejemplo… Ahora es tan común oír frases como: «qué angustia», «esto o eso me angustia», «vive angustiado», «que preocupación», «estoy preocupado»; pero ¿qué hacen estás palabras con nuestro corazón?, miremos lo que dice Proverbios 12:25 en tres versiones diferentes:
- La ansiedad en el corazón del hombre lo deprime, mas la buena palabra lo alegra. (LBLA);
- La preocupación agobia a la persona; una palabra de aliento la anima.(NTV);
- La angustia causa tristeza; pero una palabra amable trae alegría.(TLA).
¿Recuerdas cuando aprendíamos que debemos cuidar los depósitos de los otros en el escrito Tu depósito es tu belleza (parte 2)?, entonces, cuando veamos a alguien «ansioso, preocupado o angustiado», busquemos darle ánimo con palabras amables y evitemos que su momentáneo estado emocional aumente, que nosotros no seamos un leño que avive la hoguera, sino una suave brisa que pueda ayudarlo, y para esto son necesarias la prudencia y la sabiduría, hasta para mencionar palabras que no suenen, si es necesario. A veces es mejor callar y orar que intentar opinar, o tan solo basta con escuchar.
Mateo 6:21
Donde esté tu tesoro, allí estarán también los deseos de tu corazón. (NTV)
Te invito a pensar para ti mismo:
- ¿Cuáles son los deseos de tu corazón?, ¿qué sucede cuando algo no sucede?,
- ¿Cuántas veces mencionas estas 3 palabras: preocupación, angustia o ansiedad?, ¿qué tan seguido permites que estas 3 palabras habiten en tu corazón?
- ¿Tu tesoro está en un lugar tranquilo?, ¿tu tesoro está en cosas del pasado? (exceso de pasado es nostalgia), ¿tu tesoro está en el futuro? (exceso de futuro es ansiedad), ¿no tienes tesoro, nada es valioso para ti, no anhelas nada? (escasez de sueños, es parálisis)
Dios te bendiga y te permita quitar la basura que ensucia tu corazón. Que seamos fortalecidos como la vid que sigue creciendo, cada pámpano en lo suyo pero todos velando por el bien-estar de todos.