Para ver la parte 1 puedes hacer click en — Tu depósito es tu belleza (parte 1)
Cuando estaba finalizando la parte 1, sentí la necesidad de hablar sobre los tipos de depósitos y de las cosas que adentro se pueden encontrar, a continuación menciono algunos:
Los depósitos «por si acaso», son esos que guardan cosas por si acaso se necesitan, por ejemplo: un arrume de sueños por si acaso en algún momento las condiciones son tan perfectas como se anhela, para que puedan cumplirse. O por si acaso algo se necesita y se reciclan cosas, sentimientos, recuerdos, temores, prevenciones y frases celebres que parece que a otros sirvieron y quizás pueden servir por si acaso algo pasa. Es como un constante banco de diversos suplentes.
Los depósitos «del guionista», son esos en el que se guardan frases para decirle a alguien por si vuelve a aparecer, o simplemente está lista la conversación, anticipando cualquier tipo de respuesta para posibles escenas, que normalmente solo tienen lugar en la mente, porque es como vivir en películas jamás rodadas. Está lleno de palabras jamás dichas de todo tipo de género: drama, romance, comedia, acción, documental, infantil, clásicas y hasta musicales.
Los depósitos «de sustancias tóxicas», son esos que parece que tuvieran un gran letrero de ¡No tocar!, porque con cualquier cosa pueden hacer daño, pero casi toda sustancia perjudicial puede ser controlada, tan solo basta tener cuidado y usar las herramientas adecuadas.
Hay infinidad de tipos de depósitos, pero algo importante para tener en cuenta sobre estos 3 primeros, aunque sus dueños sean los responsables de lo que guardan en ellos, es que todos estamos llamados a cuidarnos, para que lo que hay en otros no nos contamine a todos… ¿Todos?, por lo menos de las personas más cercanas, en la familia, el trabajo, donde estemos.
Hebreos 12:15
15 Cuídense unos a otros, para que ninguno de ustedes deje de recibir la gracia de Dios. Tengan cuidado de que no brote ninguna raíz venenosa de amargura, la cual los trastorne a ustedes y envenene a muchos. (NTV)
Así que podría decirse que el depósito interior de todos es la belleza de todos.
La indiferencia entonces, no es buena consejera para la belleza, ni escoba buena de solitaria limpieza.
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