Todos aprendemos de diferente manera, algunos mientras leen van recreando con imágenes lo que sus ojos van leyendo y esto es exquisito hacerlo con líneas como estas, por esto, antes que las leas, te digo «buen provecho».
Salmos 19:1-6
19 Los cielos cuentan la gloria de Dios,
Y el firmamento anuncia la obra de sus manos.2 Un día emite palabra a otro día,
Y una noche a otra noche declara sabiduría.3 No hay lenguaje, ni palabras,
Ni es oída su voz.4 Por toda la tierra salió su voz,
Y hasta el extremo del mundo sus palabras.
En ellos puso tabernáculo para el sol;5 Y éste, como esposo que sale de su tálamo,
Se alegra cual gigante para correr el camino.6 De un extremo de los cielos es su salida,
Y su curso hasta el término de ellos;
Y nada hay que se esconda de su calor.
Es un plato de exquisitas frases para deleitarse saboreando, como los niños cuando empiezan a comer con las manos para descubrir las ingredientes del plato.
Es casi un cuento de niños, un sol, un sol con casa, un sol que camina, palabras que salen de viaje, amigos que se cuentan historias como los días y la noche… Es como un cuento de niños que despierta la imaginación mientras hacemos de nuestros pensamientos un papel para dibujar lo que vamos leyendo, como cuando aprendimos a unir con un lápiz los puntos de un camino.
Ésta reflexión es la tierna respuesta a una enseñanza trasmitida desde la más sencilla forma de Papá Dios decirnos, hijos amados quiero todo lo hecho por mis manos enseñarles, sin que les cueste entenderlo, como cuando un niño comprueba lo sencillo y delicioso!
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Totalmente cierto María
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