Cuando clamamos Él nos responde, es como una simple relación de causa y efecto. Hoy pude experimentarlo nuevamente:
Salmo 3:4
Con mi voz clamé a Jehová,
Y Él me respondió desde su monte santo. (RVR 1960)
Sentada estaba orando, hablando con Él, contándole lo que me sucedía, buscando su consejo, buscando su respuesta, no solo en la mente sino con mi voz audible lo hacía, y no solo como quién pregunta y bota la pregunta a ver si le responden, ¡no!, yo realmente quería una respuesta, necesitaba una respuesta, por esto clamé.
Cuando se habla de clamar no es solo pedir, es como dicen los diccionarios: pedir con vehemencia y desesperación, dar voces lastimosas (o con gritos) pidiendo favor o ayuda, manifestar necesidad de algo.
¿Está mal o es «abusivo» pedirle a Dios de esta manera?, no. A veces lloramos con otros, acudimos a otros para pedirle su ayuda desesperadamente (que nos ame, que nos aumente el sueldo, que nos…), pero el que nos puede ayudar, al que es dueño de todo lo que hay en cielo y tierra, al que nos ama tanto que entregó su vida por nosotros, a ese vamos con «discreción y prudencia» porque así nos enseñaron (eso recuerdo del colegio), pero en su Palabra, en lo que su Santo Espíritu inspiró dice: «con mi voz clame», entonces a Dios Papá podemos ir a pedir su favor y ayuda, con vehemencia, y con seguridad Él responderá.; qué responderá, eso depende de su voluntad.
En estos días pensaba en escribir un listado para publicar, posiblemente, con las oraciones que he visto a mi alrededor que han recibido respuesta (cambiando nombres claro está), pero esto para decir: – «¡oiga!, uno ora y algo pasa!
Hay un arma poderosa que tenemos y nos fue enseñada por Jesús, quien siempre se levantaba a orar, oraba de día y de noche, siempre buscando a su Padre. Orar es sencillo, como dice el salmo «con mi voz», no se necesita nada diferente a lo que ya tenemos, nuestra voz es suficiente.
Si tienes algo que te angustia o te agobia, si hay algo que no entiendes, si algo quieres hacer y no sabes cómo, entonces ORA.
¿Cuál fue mi oración de hoy, cuál era el motivo de mi clamor?, Señor no tengo dinero para dar o ayudar a otros, como me gustaría, y su respuesta fue: ora para que yo les dé. Así entendí que es Él quien da y cuida de todos los que yo amo, y si Él quiere les dará a través de mis manos. Hoy con mi voz clamé a Jehová, y Él me respondió desde su monte sano.
Muy lindo! Gracias por compartirlo!!!
Me gustaMe gusta
Muchas gracias, no sé tu nombre pero gracias y con mucho gusto lo comparto
Me gustaMe gusta
Muy bonito mensaje
Me gustaMe gusta
Gracias, no sé tu nombre pero me alegra que te haya gustado.
Me gustaMe gusta