Que da su fruto en su tiempo

Salmos 1:3 

Será como árbol plantado junto a corrientes de aguas,
Que da su fruto en su tiempo,
Y su hoja no cae;
Y todo lo que hace, prosperará. (RVR 1960)

Muchas veces nos preguntamos: ¿qué pasa que las cosas no salen?, ¿por qué parece que no avanzan?, ¿qué sucede, no entiendo si hago todo pero aún no llega lo que anhelo?, ¿por qué no pasa?, ¿cuánto tiempo más debo esperar?, ¿por qué no se ven los resultados?

Hoy leí en un bello libro de inmensurable riqueza, el libro de los salmos, especialmente un verso que me hacía entender una simple y muy sencilla verdad: «Da su fruto a Su tiempo». El segundo «su», está bien escrito, intencionalmente lo escribí con mayúscula porque no es en nuestro tiempo, es en el tiempo de Papá Dios, no es en nuestro tiempo, y son tiempos diferentes porque Él se mueve en la eternidad y nosotros lamentablemente, a veces lo olvidamos, y vivimos en la inmediatez.

Las manzanos, los durazneros, los perales, los naranjos y toda los árboles frutales dan fruto cuando deben darlo, aunque intentemos adelantarlos acelerando los procesos, los frutos no salen cuando queremos sino cuando, según el diseño de cada árbol, deben salir.

Y si un fruto llega a adelantarse por alguna razón no natural, con certeza no estará listo, no estará maduro, posiblemente sea amargo o más duro de lo normal, por lo tanto no se disfrutará igual.

Así que cuando las raíces del árbol están tomando agua, es porque están cerca de una corriente de agua, así sus frutos pueden estar hidratos y ser agradables cuando el árbol los comparte. Además, con agua las hojas no se marchitan aunque el sol sea muy fuerte, si no miremos los cactus que tienen reservas de agua adentro y son verdes en medio del caluroso desierto.

Por esto hoy entendía que cuando no veo el fruto es porque no ha llegado el tiempo o porque me he alejado de la fuente de agua. Así que seguimos aprendiendo «que da fruto a su tiempo».

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