Crecer genera cambios

Un día caminando pude encontrar una flor en varias etapas de su crecimiento, fue grandioso.
1477076102544.jpgViendo esta hermosa flor, pude entender que todo crecimiento genera uno o varios cambios, y posiblemente durante el proceso haya dolor, puede que le duela su tallo mientras se estira hacia arriba, porque es casi igual de grueso durante todo el proceso. Cuando su cabecita abre para dar paso a los pétalos, permite que eso que tiene adentro salga y la haga más hermosa, posiblemente duela pero es necesario que lo rompa para ser la flor que debe ser.

Los cambios pueden incomodar, doler mucho o doler poco, pero son necesarios para esta flor.

Nada es inmediato, todo es paso a paso, poco a poco, sin prisas y con calma ella va creciendo.

No sé quién fue el sembrador, no sé cuándo fue sembrada cada flor, pero todas fueron puestas en tierra fértil por las manos de un sembrador, semillas similares pero todas crecen en su tiempo, en su espacio y así cada una va creciendo a su paso.

Así sucede con nosotros, cada crecimiento (del cuerpo, del alma o del espíritu) genera algún cambio, visible o no evidente para los ojos, pero todo crecimiento modifica y transforma.

Todo crecimiento genera cambios, pero no todo cambio genera crecimiento, entonces esto me hizo pensar en algunas preguntas: ¿En qué necesito crecer, quizás fortalecer mi tallo (lo que me mantiene firme), o en lo que estoy entregando para ser quien el sembrador deseaba que fuera cuando en tierra fértil me sembró?, ¿qué tipos de cambios estoy provocando y buscando, son de crecimiento?, ¿cómo está la tierra en la que estoy, es fértil aún, hay maleza para quitar?, ¿cuáles son las fuentes de agua que mis raíces están buscando, agua pura o agua contaminada?

Crecer genera cambios, algunos crecimientos me han dolido mucho, algunos casi ni los he sentido, pero hoy doy gracias a Dios porque no soy obra terminada y sigo y seguiré siempre en crecimiento.

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