Eternos puntos de partida

Con cada persona que nos encontramos por primera vez en un nuevo escenario o actividad es como si generaramos la oportunidad de un nuevo punto de partida.

Esto lo aprendí hoy con mi angelito de 2 años y medio. En los últimos días que hemos compartido muchos momentos mágicos, cuando llega en la mañana le digo lo que preparemos de almuerzo y pregunta ¿quen viene? (no me comí una letra, es que así pronuncia con su lengua de aprendiz). Hemos estado jugando a la cocina, con chocolate invisible, helados de sabores que no saben más que por los recuerdos, sopas y huevos deliciosos porque con solo aire tienen cariño y saben exquisito, pero últimamente hemos pasado a la realidad y cocinamos arepas, huevos, helados de banano y helados de mandarina… Hoy viendo su canal de televisión favorito veíamos que unas mamás mamut cocinaban y le dije -«Que lindo están cocinando»-, me mira y dice -«como la tía Pala»…

Hace unos años la cocina era un mundo de prueba y constantes errores para mí, porque la comida no sabía, se quemaba o lo que servía no era lo que había planeado… Pero ella con sus tiernas frases me recordó que siempre habrá puntos de partida para crear una nueva imagen, sin importar si cocino bien o mal, o si aprendí o si antes no sabía, ella solo dijo que su tía cocinaba… Gracias angelito, es verdad el pasado siempre puede quedar atrás porque siempre tendremos nuevos puntos de partida para volver a empezar.

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