Nacimos para vivir en el Paraíso, nosotros lo construímos
Muy buenos días a todos:
Vuelvo a escribir porque me lo ha sugerido uno de los ángeles de mi vida, mi hermano, y se lo agradezco porque llevaba aplazándolo varias semanas.
En éste día que amanece gris, en el que veo que el agua, durante la noche, ha cubierto el suelo de mi ciudad, te regalo estas letras para que calienten tu corazón y aviven tus ilusiones.
Hoy al ver el paisaje que más me gusta ver, el que Papito Dios nos regala cada día, recordé que a veces, días como los de hoy que son invierno, se presentan en tu vida y en la mía pero, ¿sabes algo?, estos días podemos cambiarlos si así lo decidimos, puede hacer frío, y vaya que buena oportunidad para ponernos ese abrigo que tantos nos gusta y que en días de calor no podemos, o esa bufanda que hace brillar nuestros ojos y que nos sofoca cuando el sol supera los 15 grados… Y qué me dicen del olor, ese olor a frescura, a brisa fresca, es exquisito, disfrútalo, solo cada mañana como estas lo podemos disfrutar.
Un día como hoy en nuestra vida lo podemos cambiar, agradeciendo la diversidad, porque te imaginas todos los días iguales?, aburrido, no te parece? Además como dicen los papás y abuelos: «siempre vendrán tiempos mejores», así que los días como hoy son una OPORTUNIDAD para reavivar la fe, para calentar con nuestras manos nuestro corazón, y si estás muy débil para poder abrazarte a ti mismo, ¡no te afanes!, Papito Dios no se cansa de hacerlo siempre, otra cosa es que por el afán de los días no lo sientas, pero créeme aún a sus hijos más ingratos no nos abandona.
Por esto hoy te comparto esta canción (http://www.youtube.com/watch?v=6uNNjQ-D58s), porque si supiéramos CUÁNTO NOS AMA, no mendigaríamos amor, ni siquiera el nuestro; no veríamos los días como desastres naturales que nos estropean nuestros planes; no hubiésemos permitido que la inocencia de nuestra infancia se hubiera evaporado por el calor del «corre corre»; no habríamos permitido que nuestros sueños se rompieran como una nube de inestables pensamientos, se deshicieran por el peso del polvo del olvido o hubieran volado tan lejos al dejarlos escapar de nuestras manos.
Y justo por lo último, sabes algo?, no por soltar nuestros sueños en una oración o un pensamiento desesperado llegaran a Papito Dios y Él empezará a trabajar por nuestros sueños, porque son justamente eso, NUESTROS SUEÑOS, ¿Él nos ayuda?, claro que sí, pero no hace el trabajo por nosotros.
Nacimos para vivir en el Paraíso, no en una horrible pocilga de desilusión, quejas y fracasos, porque el Paraíso no es un jardín de rosas, petunias, claveles, o la flor que te guste, es esa vida que tú y yo construimos para ser vivida ahora, lo tenemos todo, y si crees que no, pues busca lo que quieres, eso que crees que mereces, no te complazcan con lo poco, porque somos hijos del dueño de TODO, no de nuestros jefes, compañeros, amigos o familiares, que creen saber qué con lo poco y justo es suficiente para nosotros.
Tú y yo podemos construir la vida que nos merecemos, el mundo es uno y las oportunidades están para todos (lugares, espacios, paisajes, trabajos, materias primas…) solo cada uno decide si las agarra o deja que el miedo, el qué dirán, la MEDIOCRIDAD, o la falsa comodidad lo paralicen, o de lo contrario hace que estas emociones obstaculizantes sean el ¡YA NO MÁS!, y que como piedra que sirve de impulso y soporte le permitan empezar a construir y caminar hacia eso que merece y anhela, porque vida como ésta solo una tenemos.
Papito Dios te bendiga y no dudes en empezar, escribe tus sueños, retómalos (o escribe nuevos) y disfruta el camino de trabajar por ellos y cuando se hagan realidad, agárralos a dos manos y felicítate, porque eres un luchador, ganaste una de las carreras más difíciles, contigo mismo.
Un abrazo y que este día brilles para otros a pesar del invierno que nos despertó.