Hace mucho que no escribo y que mejor oportunidad para volver a hacerlo que para deserte una Feliz Navidad; pero de una manera especial, haciéndolo de la mejor manera que sé, y por la cual nació este blog: para hacerte soñar, para que tus pensamientos dibujen más allá de tu presente, tanto que te sorprendas como lo hacíamos al abrir nuestros regalos al ser niños, al encontrar lugares mágicos, objetos fantásticos y al verte siendo el héroe o la princesa con el que inventabas aventuras que hacían galopar tu corazón.
Atrévete a hacer de ésta, una Navidad especialmente diferente, retoma tus sueños, escríbelos, y pídele al niño Dios que te ayude a cumplirlos (viajes, estudios, pareja, hijos, salud, etc.) ¿Por qué no incluirte tú en tu lista de regalos?, pinta si te hace feliz, escribe si te ayuda a expresarte, toma fotografías de los momentos y lugares que te hacen soñar, canta, baila, grita, ¡VIVE!
Regalemos a nuestra familia y amigos nuestro mejor don: humildad, servicio, cariño, consejo, alegría… ¿Cuál es el tuyo?, ¿qué es eso que te hace único?, ponlo a los pies del árbol y regálalo, pues esto vale mucho más que los objetos que puedes estar empacando. Por esto yo, te regalo lo mejor que sé hacer: mis palabras que hacen a tus ojos brillar, tus límites sobrepasar y tus sueños recordar.
Los sueños son fantasías que alegran los pensamientos pero que desde hoy sean para ti el presente de cada amanecer, hazlos tuyos porque son tuyos, ponles fecha y dibuja el plan que guiará tus pasos para poder tomarlos con las manos.
Feliz natividad de la fe y esperanza en tus sueños.
Papito Dios te bendiga y haga de tu fe el pesebre que hará nacer esas sonrisas que recibirás de tus propios presentes.