Un amigo que cuida mucho mi corazón me ha enviado el evangelio de hoy, y me parecio tan bonito, creativo, innovador y revelador, que quiero compartirlo con todo el que pueda leerlo:
San Mateo 6:19-23
«No os amontonéis tesoros en la tierra, donde hay polilla y herrumbre que corroen, y ladrones que socavan y roban Amontonaos más bien tesoros en el cielo, donde no hay polilla ni herrumbre que corroan, ni ladrones que socaven y roben. Porque donde esté tu tesoro, allí estará también tu corazón. La lámpara del cuerpo es el ojo. Si tu ojo está sano, todo tu cuerpo estará luminoso; pero si tu ojo está malo, todo tu cuerpo estará a oscuras. Y, si la luz que hay en ti es oscuridad, ¡qué oscuridad habrá!»
Que lo que veas y lo que te rodee ilumine tus pasos, déjate consentir por lo bonito de la vida, ignora lo que pueda perjudicarte, no le des minutos a lo que te robará buenos momentos. Esto es quererte y cuidarte, porque solo tú puedes proteger tus tesoros, eso que te hace ser tú y no el de al lado. Disfruta la vida, que es solo una, y qué mejor que hacerlo con sonrisas e ilusiones creadas por buenos momentos y gratas personas.
Un fuerte abrazo, y que tengas un buen día.