
Desde pequeña me ha gustado mirar por la ventana en los viajes y ver los árboles, piedras, montañas… Todo lo que me rodee. Por esto alguna vez cuando viajaba pensaba: qué cínica la naturaleza que aunque la rompamos con carreteras, la ahoguemos entre basura o cambiemos su estructura, siempre nos muestra su belleza, una belleza que se engrandece ante la indiferencia de los que sobre ella pasan… Parece que se hiciera más bella para demostrarnos que es más poderosa que nosotros.
Esta foto la tomé hace algunos días, en la primavera de El parque del Retiro.